Llevamos 2 años seguidos con 9 preguntas anuladas. De la penúltima convocatoria no puedo hablar, pero el año pasado deberían haber sido algunas más. Además, algunas fueron muy sonadas como la que contradecía el manual original de Meichenbaum o la de 6 alternativas de respuesta; preguntas que al final evidentemente se anularon.
A mí me parece que les han tirado de las orejas a los redactores de preguntas del año pasado (o eso o los han cambiado, al menos algunos de ellos). Este año me parece que la redacción de las preguntas ha sido más cuidadosa (sin olvidar la vieja costumbre de los errores tipográficos: ¡viva la metalización!

). Hay menos preguntas "interpretativas"... ¿Os acordáis de la flexibilidad de la atención, del heurístico de accesibilidad, de la depresión doble? Este año hay la de consistencia y estabilidad de la personalidad (¿el único redactor superviviente del año pasado?

), pero me da la sensación de que las preguntas han sido más concretas o más literales. Debatimos por muchas menos preguntas que el año pasado y eso es sintomático de algo...
Las áreas "pequeñas" tienen preguntas menos rebuscadas (o al menos eso creo), también parece que se han centrado en los libros típicos, sin innovaciones arriesgadas (ni siquiera DSM-5), y por eso bastantes preguntas nos parecen más fáciles, porque se parecen a las de años pasados (SID, teoría de la puerta y largo etc., preguntas que no discriminan en absoluto).
Quizás hay nuevo libro de evaluación
clínica (¿el área más complicada este año?), con preguntas como la de los autorregistros, la de las entrevistas estructuradas o la del PRIME-MD de Spitzer. ¿Qué opináis? Y al menos hay dos preguntas literales del libro de Clark y Beck de terapia cognitiva para los tr. de ansiedad.
Me da la sensación que han intentado mejorar el examen en su forma, pero que se les ha ido la mano en su contenido. Para mí la cuestión no es si va subir la nota de corte o no, sino cuánto (creo que pueden ser al menos 20 puntos). Me huele a distribución asimétrica negativa y a que los errores tontos que todos cometemos en el momento del examen por presión de tiempo, nervios, cansancio, etc., se van a pagar más caros este año. Creo que subirá el factor de correción de los mejores exámenes y que el expediente académico tendrá un mayor peso relativo... ¿Quién del año pasado no estaría saltando de alegría con las puntuaciones que habéis obtenido alguno de vosotros este año? ¡¡¡No cabe tanta gente dentro del top 10!!! Me temo que más que nunca hasta el 27 de febrero no vamos a salir de dudas
