2 mañana y 2 el viernes!!y toy un poco agobiá madreeee!!!
ya os contaréeee!!!buffffffff
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totalmente de acuerdo contigo. A mi no me regalan nada...psicolo escribió:Los residentes lo pasan bien o trabajan como el que más, dependiendo del hospital donde hagas la residencia.
En mi caso si no me pagaran, ni loco haría lo que hago, llego a mí casa estresado, de tantos pacientes que he visto, tomando decisiones (también los residentes las toman, por lo menos en mi hospital), una vez en casa preparando sesiones clínicas, estudiando libros, porque nunca puedes dejar de estudiar para llegar a ser un buen profesional.
Y a mí no me regalan nada, estoy trabajando, y por tanto tengo que cobrar, aunque ya del sueldo no me quejo tanto, porque hay trabajos en los que se gana menos.








Nunca podría explicar mejor lo que he visto y pensado estos primeros días...me ha pasado exactamente igual!!benten escribió:La mayoría de los pacientes están bastante medicados, no sé si es necesariamente malo, porque creo que es un buen complemento a la terapia, pero sí me ha sorprendido, porque en general, la formación en psicología está muy centrada en la terapia, y te sorprende que todos y cada uno de los pacientes tomen fármacos.
Por otra parte, creo que se pueden hacer cosas con los pacientes, aunque la falta de tiempo parace ser un impedimento para realizar la terapia tocando todo los puntos deseables, hay que economizar tiempo e ir a lo fundamental. Con algunos pacientes se podrán hacer avances muy significativos y que se produzca la curación psicológica, pero con otros se conseguirá hacer más bien couselling, pero que también puede ser muy importante para el paciente. Bueno, ojo, que esta es mi impresión porque no llevo na' de tiempo![]()
De todas maneras, a pesar de los impedimentos que existen en la sanidad pública, por la falta de personal en salud mental, el hecho en sí de la terapia, y plantarte delante de una persona que sufre para proporcionarle ayuda es algo muy bonito, y creo que somos unos privilegiados, por ser las personas elegidas para proporcionar esa ayuda y las que el paciente deposita su confianza, y por otra parte desde un punto de vista estrictamente intelectual, por tener el privilegio de ser observador de los mecanismos de la mente humana.