Buenas tardes foreros!
Como bien pedía anapsi3 voy a intentar dar un buen chute de motivación. El 1 de septiembre cambié a mi segunda rotación, que es en otra unidad de salud mental (concretamente en un centro de salud) y empecé bien fuerte para mi gusto. Resulta que mi tutora se quería coger unos días y me propuso coger a pacientes los días que faltara. Temerosa de mí, no sabía qué hacer. Lo comenté con el tutor de mi primera rotación y me dijo que estaba perfectamente cualificada... (lo cual me subió bastante el ánimo, porque el feedback fue muy bueno, aunque poco realista, todo hay que decirlo). Y como yo necesito un empujón para lanzarme al toro, esto fue perfecto. Acepté el reto y estuve tres días sola, a dos pacientes por día. El primer día estaba hipernerviosa, no hacía más que leerme las historias clínicas y pensar qué le podía decir a los pacientes de lo que había aprendido en la primera rotación. Pese a toda expectativa, la realidad fue muy distinta: estuve relajada según pasaban los minutos y me solté como pensé que no podría hacerlo nunca (de hecho, con los tutores delante me sale todo más "a trompicones"). Acabé esos días muy contenta y realizada, aunque también es verdad que los casos no eran muy difíciles y era más de lo que ya había visto (con otros trastornos la cosa ya pinta de otra manera).
Desde entonces no he vuelto a coger pacientes sola, pero llevaré las revisiones de toooodas las entrevistas de pacientes nuevos que estoy haciendo, así que se podría decir que ya tengo una "cartera" para mí solita, aunque los tenga que atender en compañía. Y bueno, decir que la relación con los tutores es magnífica. Nos tratan de compañeros, más que de alumnos y eso se agradece. Cada día aprendo más y es un lujo estar aquí.
La atención continuada cada vez la llevo mejor. Ya casi no cometo errores en los tests que voy aplicando y la relación con el paciente durante estos es mejor también.
Y... aquí viene la parte mala. No podré compartir todo esto con un R1 el año que viene... Y esperemos que no sea por más años. Tengo una tristeza enorme porque ni lo esperaba ni lo quería ni lo entiendo. Entendería que redujeran plazas en hospitales en los que ya las hay, pero no que las quiten en hospitales en los que sólo hay una. Mi pésame también a mis coR de León, Burgos, Plasencia y Murcia. Nos perdemos una gran experiencia y unos profesionales magníficos.
Espero que esta última parte no os haya dado el bajón que a mí me dio y si os da ni la leáis (aunque si habéis llegado hasta aquí será porque la habéis leído, pero no lo hagáis más jajaja).
Un besazo para todos aquellos que seguís en la lucha diaria, porque cuesta llegar, pero cuando se llega estás rozando el cielo.
