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Creo este tradicional hilo para poder compartir nuestras experiencias los que hemos tenido la suerte de entrar! Por si sirve de orientación a alguien o simplemente, por conocer distintas experiencias. Ya sabemos que aquí nada garantiza nada y que, al final, el factor suerte tiene un peso importante.
Esta plantilla puede servir de orientación pero podéis añadir y compartir lo que queráis
¿Por qué decidisteis empezar a preparaos el PIR?, ¿cómo ha sido vuestro camino hasta llegar aquí?, ¿cuánto tiempo le habéis dedicado?
¿Cuál ha sido el método de estudio que habéis seguido? (Materiales, manuales, academias, resúmenes, simulacros...)
Y por último... ¿cuál creéis que es el secreto para conseguir una plaza?, ¿qué consejos daríais?
¡Podéis extenderos todo lo que queráis y añadir cualquier cosa que se os ocurra aparte de lo ya indicado!
Yo creo que esperaré un poquito a compartir lo mío porque, aunque estoy dentro, dependo de la elección de plazas para saber si podré tomar mi plaza o no
¡Gracias por participar!
¡Espero leeros a muchos del foro por aquí!
¡Hola a todos! Me animo a escribir por aquí para contaros un poco cómo he llevado la preparación, a mi me animaba leer a gente en condiciones parecidas a la mía que había conseguido sacar plaza y espero que os pueda ayudar a vosotros también
Nº de convocatorias: 4 Puesto estimado por las academias (si lo sabéis): el estimapir me estimaba la posición 111 hasta antes de publicarse las listas provisionales
CAMINO HACIA EL PIR
Siempre había tenido bastante claro que quería dedicarme a la psicología clínica pero la universidad me la tomé bastante con calma. Supongo que lo que me hizo decidir probar este camino fue llegar al último año de carrera y darme cuenta de que mi nota media de la carrera y méritos académicos no me lo iban a poner fácil para entrar en el MPGS. A partir de ahí empecé a investigar un poquito academias etc etc, y hasta hoy.
METODO DE ESTUDIO
Os voy a resumir un poco lo que fui haciendo en cada convocatoria. La verdad es que he ido cambiando de métodos durante los años y cosas que igual me funcionaban al inicio he dejado de hacerlas con el paso del tiempo, he sido más flexible con la programación... Lo que quiero decir es que al final vosotros sabéis qué os funciona y que no, así que no hagáis mucho caso a lo que escribimos por aquí y dadle caña a vuestro método!
Primera convocatoria (puesto aprox 2400): me apunté al curso de APIR que te permite compaginar el estudio con la universidad. En la práctica me parecía perfecto tener que hacer solo el TFG y las prácticas y poder compaginarlo con empezar a estudiar el PIR. La realidad es que durante esos meses no abrí un solo libro y cuando terminé la carrera el cuerpo lo último que me pedía era estudiar en verano. Al final, con los meses que tuve antes del examen, me miré lo que pude de los manuales de clínica y psicopatología y algunas clases de la academia. Y con eso fui al examen.
Segunda convocatoria (puesto aprox 1700): La segunda convocatoria la empecé con muchas ganas. Iba a las clases presenciales y empecé a hacer mis propios apuntes de las asignaturas (al final solo era resumir un poco los manuales de la academia y ponerlo bonito, no tenía mucho misterio, pero para darle una primera vuelta en condiciones al temario me vino bastante bien), hacer esquemas, esquemas de los esquemas y tratar de resumirlo todo al mínimo para hacer repasos eficientes. La realidad es que al final todos esos esquemas no volví a mirarlos.
Tercera convocatoria (puesto aprox 750): Este año seguí estudiando con los resúmenes que había creado el año anterior y al ritmo de la academia (más o menos) y, además de los simulacros de mi academia, empecé a hacer también los de Persever, aunque no me dio la vida para acabarlos todos. Iba metiendo los fallos de los simulacros en anki y así podía repasar a modo de "libreta de fallos", y noté que mejoraba muchísimo durante el curso.
Ultima convocatoria (puesto 165): Este último año repetí un poco la estructura del año anterior. Dediqué un poco de tiempo al inicio para rehacer los apuntes de clínica porque los tenía que daban pena y aproveché para añadir el contenido de DSM-5-TR (poca cosa y para nada al final ), seguí haciendo mis vueltas al temario y los simulacros de APIR y Persever, pero este año me volví loca con las ankis. Sentía que era una herramienta que me servía mucho para repasar (sobre todo las tarjetas anidadas, estas de completar huecos en blanco) y añadí muchísimas de todas las asignaturas. Al final de la preparación me iba a estudiar por la mañana a la biblioteca y durante la tarde podía estar tranquilamente 4 horas haciendo tarjetas.
Una cosa que también cambié en esta última convocatoria y que me vino genial fue la manera de hacer los simulacros. Los primeros años los hacía enteros por vueltas, intentaba contestar las 210 en la primera vuelta y en la segunda ya iba repasando y viendo qué contestar y qué dejar el blanco. Vamos, que terminaba la primera vuelta y ya estaba agotada
En este año decidí hacer los simulacros por tandas de 50 preguntas cada hora, dándole un par de vueltas a cada bloque, y dejando para la última media hora sólo las preguntas de cada bloque que eran un poco marcianas o que no sabía por donde coger. No creo que haya una forma mejor o peor de hacer los exámenes, pero sí es cierto que los simulacros vienen genial para encontrar la forma que mejor os cuadre a vosotros!
¿AMPLIAR?
Yo iba con intención de ampliar los últimos dos años porque me daba la impresión de que tooooodo el mundo se estaba leyendo manuales originales y controlaba el temario de la academia. Al final, viendo mis necesidades y teniendo en cuenta un poco lo que se preguntaba normalmente en los simulacros de las academias, solo añadí a mis apuntes las tablas de Belloch y alguna de Fonseca. No os comais demasiado la cabeza con esto, si controláis el temario básico y os da tranquilidad, adelante. Si no es el caso, tampoco pasa nada, no hay un único camino a la plaza.
¿CUAL ES EL SECRETO PARA LA PLAZA?
Pues como siempre, no creo que haya una fórmula mágica. Mi papá siempre decía que el trabajo y el esfuerzo (y tener un poquito de suerte el día del examen) acaba dando sus frutos, pero habiéndolo vivido desde dentro creo que debe haber algo más. He visto gente todos los años dejándose el alma en esta oposición y, tristemente, no todos han tenido la misma suerte. En fin, lo que sí os puedo decir es que descanséis, que os escuchéis y desconectéis de la oposición cuando lo necesitéis y, sobre todo, que os rodeéis de personas que os hagan mas fácil este camino.
Un abrazo muy fuerte para todos los que seguís otro año y para los que, por las circunstancias que sean, habéis decidido dejarlo
¡Muchísimo ánimo a todos! Para cualquier cosa estoy en twitter @lun_tica
No sé muy bien si va bien en este subforo o no pero lo dejo por aquí.
Si algún admin o alguien me dice que hay otro sitio para poner el mensaje lo reubico.
Hola, me llamo Pablo y quería comentar un poco mi historia con el PIR, porque este será el último examen al que me presento. Quería escrbirla porque creo que me va a venir bien el poder soltar muchas cosas que me he guardado para mí durante mucho tiempo y que ahora estoy preparado para compartir.
Hay que decir que me he preparado el PIR de manera exclusiva, no he trabajado ni he hecho otras cosas a parte de esto, a excepción del último año.
Daré alguna pincelada acerca de la academia en la que estudié 5 años (APIR), pero haré una entrada aparte en el apartado de academias para dar mi punto de vista de manera más detallada.
Empiezo con mi impresión general del examen de 2024/25 ya que es el más reciente y todavía lo tengo algo fresco; ha sido un mojón bien gordo. Pero que muy gordo.
Fin del análisis.
Para estructurar el relato lo voy a ir dividendo por años, para que sea más fácil de seguir la historia.
2019-20
Este año es en el que me gradúo del San Pablo CEU y tomo la decisión de empezar mi preparación PIR, pero es importante saber un poco de donde venía, porque yo, si bien es cierto que tenía una buena media de la carrera, no le dedicaba mucho tiempo al estudio (en comparación con lo que fueron los años de PIR). Lo que más me subía la media en verdad eran los trabajos, donde al ser aplicado me resultaba más fácil concentrarme, dedicarle tiempo e ir poco a poco.
A principios de mi 4º de carrera yo el PIR lo veía como algo que me iba a requerir mucho esfuerzo y dedicación, por lo que me estaba preparando para entrar el MGPS del CEU. Una opción muy cómoda. Si la hubiera tomado no estaría escribiendo esto ahora mismo.
Lo que me hizo cambiar fue que, en ese 4º año de carrera entra una profesora sustituta para la asignatura de Tratamientos III para el primer cuatrimestre, alguien a quien posiblemente algunos conozcáis (aunque según vayan pasando los años a lo mejor se va olvidando). Esa persona no es ni más ni menos, que Beatriz Torres Pardo (en adelante, Bea).
Me avergüenza decir, que el peor trabajo que he entregado nunca en la carrera fue a ella. Recuerdo también que para el examen eran algunos temas de tratamientos de APIR, donde nos daba la parte de clínica primero y luego la de tratamientos. Nos parecía muchísimo temario, y eso que no los veíamos todos, creo que veíamos 10 y en el examen no caía la parte de clínica, pero Bea, por lo que sea, la controlaba bastante bien y nos lo daba para dar contexto a los tratamientos.
Durante esos meses que nos dio clase, Bea nos habló de las bondades del PIR, de hecho, un par de compañeras decidieron que se iban a apuntar para presentarse (en APIR) y en algún momento de ese año, yo también me acabo apuntando. En marzo de 2018, comienzo mi preparación cuando aún estoy terminando el TFG, un proyecto de investigación de acrofobia y mis prácticas.
En el CEU, daban unas clases de PIR, de horario más reducido de un par de horas a la semana si no recuerdo mal. Ese año las daba Bea, y me sirvieron para entrar en contacto con la materia y no verme abrumado.
Una vez graduado decidí cuál iba a ser mi estrategia de estudio para ese año. Me estudié a fondo las asignaturas de Clínica, Tratamientos, Evaluación y Clínica Infantil. Y todavía más a fondo, sabiéndome casi literal muchas partes del temario, Psicopatología. Creo que hice 1 o 2 simulacros.
El tiempo pasó volando y llegó el día del examen, sin muchas esperanzas puestas pero bueno, iba con ilusión porque era mi primer examen.
Se hacía en la facultad de informática de la Complutense de Madrid (no podían haber elegido una más lejos del metro) y para allá que fui.
Ese año saqué un 1300-400. No estaba muy desanimado porque no había mirado todas las asignaturas, pero recuerdo llevar especialmente bien Clínica infantil y Psicopatología. Así que me tomé 2 semanas de descanso, y empecé mi 2º año.
2020-21
Este año me puse más serio, me estudié todas las asignaturas ya y empezaron a salir las primeras dificultades gordas. A partir de este año, empecé con el formato online. Fue el año que empezó el COVID.
Recuerdo que no me gustaba nada Desarrollo. El profesor, Javi creo que se llamaba, iba a piñón dando un montón de información y mi cabeza no acostumbrada a atender durante largos periodos de tiempo colapsaba rápidamente. Otra que no me gustó tampoco era Personalidad (menos la parte de diferencial). Bio y Estadística me parecían de las mejores (ojo, que no Experimental jajaja).
Con todo, empiezo a hacer simulacros (los hice todos). Mi percentil más alto fue un percentil 40 o así. Lo llevaba más o menos bien lo de los resultados, porque aún me veía que había asignaturas que era la primera vez que me miraba, y si bien ponía esfuerzo, me bailaban muchas cosas.
Recuerdo con gran cariño a Miriam y sus clases de Evaluación y Psicoterapias, que fue uno de los motivos por los que me empezó a gustar más esta última, porque me parecía un tostón las primeras veces que me la miré.
Había también un profesor, que me caía regular tirando a mal, un tal Pablo Rodríguez. Me pasaba un poco como con Desarrollo, mucho contenido en muy poco tiempo y además Pablo cuenta chistes muy malos provocando que sus clases fueran especialmente duras. Las veía en directo y no había forma de poder ponerle a 1,5x para agilizar el tema (aunque en esos años, esa velocidad me termina de volar la cabeza).
Como fue el año del COVID, pues había que hacer el examen con mascarilla, y en algún momento yo me mudé de Madrid a Santiago, sitio donde me presenté al examen los siguientes 3 años.
Me quedé en un 1200 si no recuerdo mal.
Ese año, una de las chicas que había empezado conmigo el PIR en la universidad decide dejarlo, mirando atrás lo sigo viviendo con tristeza, porque me parecía una chica brillante con capacidades de sobra para sacar la plaza.
2021-2022
Ya en Santiago, y siendo mi tercer año empecé a tomármelo más en serio. Recuerdo descansar 2-3 semanas después del examen y ponerme a ello de nuevo. Llevaba varias vueltas al temario, y empezaba a controlar una buena parte.
Contaba con la motivación y el apoyo de mi mejor amiga que estudiaba medicina. El verla esforzarse tanto durante tanto tiempo me sirvió también para ponerme las pilas.
Pero entonces llegaron los simulacros. Ese año yo quería empezar a subir en percentil, y por algún motivo no era capaz. Recuerdo estar haciendo exámenes de 120-130 aciertos (yo no miraba nunca las netas, sólo los aciertos y los fallos) y estar permanentemente en un percentil 30-40. Los simulacros de APIR por lo menos empezaron a hacerse más y más difíciles lo que no mejoró mi situación en absoluto. Me frustraba bastante corregir el simulacro y ver que había vuelto a quedarme bastante lejos de mi objetivo.
Fue la tónica durante todo el año, a lo mejor alguno salía de 140 aciertos o así y me sentía bien cuando eso pasaba, pero mi media era esa, 130.
Me acosaban pensamientos que me decían que, con esas puntuaciones, no me iba a sacar el PIR en la vida y que tenía que esforzarme más. El desgaste sobre todo a nivel anímico era bastante grande.
En octubre del 2021, empecé con mi psicóloga, Irene, que me ha estado ayudando desde entonces en temas del PIR y temas más personales.
Como si no estuviera teniendo un año complicado ya, poco después de empezar con ella recibo la noticia de que ese año me iba a quedar sin hacer el examen.
Hubo una serie de circunstancias que me llevó a estar como no admitido en las listas definitivas del Ministerio. Tengo muchas lagunas de cómo fue esa época para mí, pero ese día me vi fuera del examen. También me di cuenta de lo mucho que me importaba el PIR, porque como ya comenté, por aquella época andaba bastante bajito de motivación. Fue un palo muy gordo en su momento. Además, ese día tocaba dentista. Simplemente horrible.
Presenté un recurso de alzada con la ayuda de una vecina que se llama Elia, a día de hoy todavía estoy tremendamente agradecido con ella.
Por mi parte, estaba tan enfadado conmigo mismo por lo que había pasado que recuerdo estudiar de una manera muy eficiente los meses de octubre, noviembre y diciembre. Ese año había salido el nuevo Belloch y la gran parte de cosas que sé de ese manual las aprendí en esos 3 meses. Fue un periodo de un estrés e incertidumbre bastante alto, porque claro, me podía estar preparando para este año o para el siguiente, pero no estaba nada claro que fuera a poder hacer el examen del 21-2.
Por suerte en diciembre me confirmaron que había sido admitido a examen. No había estado tan contento por presentarme a un examen en mi vida. Me dio un último extra de motivación convencido que me había preparado bien para el examen, más allá de lo que dijeran los simulacros.
El día del examen lo hice bastante concentrado y me salió bastante bien. La posición final fue de 519, más o menos a 9 fallos de la plaza. Me quedé bastante cerca, ese año debían de ofertar ya cerca de 200 plazas y me dije que el próximo año lo sacaba fijo.
Ese año creo que lo dejó otra chica de mi carrera, a la que también consideraba como una persona brillante, aunque no lo sé a ciencia cierta.
Me tomé esta vez un mes de vacaciones, había acabado cansado de todo el esfuerzo que realicé, era la primera vez que estudiaba 8-10 horas al día con tanta frecuencia (creo que estuve casi 3 meses). Añadido a la preparación, también me había apuntado a un Curso de Trastorno de la personalidad que tenía APIR en su momento y que lo dirigía, quien si no, Bea. Muy recomendado si sigue por ahí.
2022-23
A pesar de acabar el año anterior con confianza, este año fue posiblemente el peor año de toda la preparación. Me notaba ya un poco nada más empezar y se me hicieron un poco bola los temas que se me habían ido atascando a lo largo de los años.
Los simulacros seguían sin mejorar nada. Seguía en mi línea como de 130 aciertos, alguna vez ya 140 y muy de vez en cuando 150. Mi ciclo venía siendo, sábado hacer simulacro y corregirlo por la tarde, que me entrara un bajón horrible por haber tenido un resultado malo, comenzar a animarme el domingo, poco a poco de lunes a viernes viniéndome a más a nivel anímico y el sábado de nuevo un golpe que me dejaba tumbado. Los simulacros en aquellas épocas eran horribles, preguntas que ocupaban media página con un no que cambiaba en medio de la frase y era la clave para resolver la pregunta, dificultad que yo recuerdo como bastante alta y además de una extensión considerable con hasta 30 páginas algunos (y creo recordar alguno de 32). Me quitaban totalmente las ganas de estudiar. Fueron posiblemente los momentos más complicados de toda la preparación.
Añadido a esto, llevaba ya desde el año anterior con problemas de insomnio. He tenido de conciliación, de mantenimiento y de despertar temprano. A veces varios a la vez. El sueño se convirtió en mi segundo gran campo de batalla, porque no dormir implicaba que no me podía concentra bien a la hora de estudiar, no aprendía, sentía que perdía el tiempo, me era difícil recuperarme anímicamente y luego ya el simulacro del sábado me terminaba de rematar.
Una cosa que me ayudó mucho en ese momento fue dar paseos nada más levantarme y antes de ponerme a estudiar, que aprovecho para decir, que de estudio la media fue como de 7-8 horas hasta noviembre más o menos, y luego pasó a 8-9 a partir de ahí.
La sensación sin embargo era que estaba peor preparado que el año anterior.
En la academia habían empezado a haber cambios (además de los simulacros), yo seguía en modalidad online pero algunos profesores se empezaron a marchar, por ejemplo Miriam no ayudó nada que ese año metieran el tema de Evaluación de psicopatología actualizado, un tema que por sí solo convirtió una de mis asignaturas favoritas en una de las que más he terminado odiando.
He de reconocer que no todos los cambios fueron negativos, y es que tanto Javi como Pablo, que no me había terminado de cogerles el punto en un primer momento, se habían ido ganando un huequito, y a mi parecer mejoraron muchísimo su capacidad como docentes.
No quiero olvidarme tampoco de Berta, que si bien a veces su contenido es un poco disperso y no sigue siempre un guion para sus clases, a mí me gustaban mucho, porque la manera en la que explicaba me parecía fácil de comprender, consiguiendo simplificar conceptos muy complejos. Como friki de las cosas de biología, cuando nos explico que en el ojo la primera reacción era una hiperpolarización que terminaba provocando una despolarización en la célula ganglionar, fue un momento de verdadera iluminación (la verdad es que me quejaba de Pablo pero los chistes malos también me encantan a mí, jeje).
Según se iba acercando el día del examen yo sabía y sentía a ciencia cierta que ese año iba a ser mi último examen. Hice lo que pude e intenté descansar los días previos, pero aun así llegué exhausto al examen.
Cuando salí de él, tenía la sensación de haber hecho el examen lo mejor que había podido y satisfecho de lo que había hecho, a pesar de que el examen me había parecido complicado.
La posición que saqué fue la 800 y pico. Fue un examen de 70 fallos, o lo que es lo mismo, de cerca de 130 aciertos. Viví con cierta tristeza el momento de ver la nota porque era la última vez que me iba a presentar, pero también sentía que no me daba el cuerpo para más. No iba a poder sacarme el PIR y era hora de aceptarlo.
Era POSTPIR: 2023-2024
Lo que quedaba de 2023 me lo tomé medio sabático (aunque estuve haciendo cursos y sacándome el carné de conducir). Me puse a mirar máster y conseguí meterme en el General Sanitario de la Autónoma de Madrid, que me lo dijeron bastante pronto, creo que en abril o mayo, así que pude descansar tranquilo hasta finales de septiembre que era cuando empezaba.
Volví a Madrid para hacer el Máster, mucho más descansado y fresco, después de cerca de 3 años de aislamiento social. La verdad es que me alegro mucho de haber decidido ir en presencial, porque mi idea inicial para un máster era hacerlo online desde Santiago para no moverme mucho. Irene (mi psicóloga) me animó, encarecida e insistentemente en que saliera de casa y entrara en contacto con otros seres humanos.
Gracias a esta decisión de hacer un máster presencial, he conocido a gente que a la que he cogido muchísimo cariño, y que me han enseñado cosas a nivel personal y profesional. He tenido mucha suerte de conocer a que considero honestamente que tienen muchas habilidades para ser grandes profesionales.
A nivel académico no me fue demasiado bien, encontrando resultados que de nuevo no se correspondían con el esfuerzo que yo ponía.
Me encontraba una vez más con expectativas que no era capaz de cumplir. Fue un periodo frustrante de nuevo para mí porque quería poder demostrarme a mí mismo que sabía de psicología. Recuerdo que después del primer cuatrimestre acabé muy cansado además de molesto y desanimado.
Hubo puntos positivos también, encontré un centro de estudio cerca de mi casa y que estaba bastante bien de horarios, y empecé también a poder estudiar estando cansado, avanzando menos, pero avanzando, al fin y al cabo. Otros años, cuando me notaba cansado paraba de estudiar, porque sentía que estaba perdiendo el tiempo porque no me concentraba y me costaba mantener la atención en leer.
Tras las notas del primer cuatrimestre me hago una pregunta que no esperaba hacerme, por lo menos no tan pronto ¿Y si me vuelvo a presentar al PIR? No me lo tuve que pensar mucho.
Esta vez notaba una sensación diferente, iba a ser la última y además de verdad, porque si no acababa el PIR con el MGPS terminado me iba a poner a trabajar. Había sin embargo que cambiar cosas con respecto al año 22/23. El principal de ellos, que me quería fundir de estudiar y no poder más, de manera literal.
Para elegir academia, tampoco me calenté mucho la cabeza, fui con APIR, en parte por un tema económico (al repetir curso con ellos te sale más barato), y consideraba que con la formación que ya llevaba, daba un poco igual que academia cogiera, porque en gran parte iba a ser mi trabajo lo que iba a resultar diferencial.
Todavía me quedaba el 2º cuatri del MGPS de todas maneras (que no fue mucho mejor). El Máster de la Autónoma no es moco de pavo, hay que currar bastante durante todo el año, y las horas que dediqué me pesaban bastante. Aún con todo, tras una semana de vacaciones, comencé la 2ª semana de junio mi preparación PIR.
Hasta ahora en APIR había seguido siempre su planificación, este año hice la apuesta de ir por libre dado que yo sabía qué asignaturas tenía fuertes y cuáles no. En el máster por ejemplo tuve clases con María Márquez, que os podrá sonar de su libro de ACT, por lo que esa parte del temario no me la tuve que mirar durante la preparación (a lo mejor una leída de las diapos allá por enero pero nada más). También tuve a Juan Botella, uno de los mejores profesores que he tenido nunca, que me dio Experimental. Por último, destacar a Ignacio Montorio, que además de gustarme mucho sus clases, allá por octubre del 1er cuatrimestre nos habló de una cosa muy rara que llamaban lecho de Procusto.
Mi estrategia consistió en concentrarme en algunas, me centré en varias asignaturas, Psicoterapias, Clínica y Tratamientos y las machaqué muy a fondo en las primeras etapas de la preparación. Me veía las clases en diferido y hacía anotaciones que complementaban mis esquemas. Otras asignaturas como Psicopatología, Desarrollo, Salud o Clínica infantil me las iba a mirar directamente en octubre/noviembre.
No solo cambió mi manera de estudiar, sino que en el propio APIR había habido cambios sustanciales desde la última vez que estudié con ellos, el primer gran cambio fue con las clases de clínica. Bea no estaba como profesora.
Reconozco que vivo totalmente desconectado de redes sociales, así que luego me contaron que había dejado APIR. Me sentí un poco triste la verdad, y pensé que habían perdido a una gran profesora (lo sigo pensando), y que quién fuera que tuviera que llenar su hueco, lo iba a ser casi misión imposible. Otro de los profesores que no veía tampoco era a Javi, el de Desarrollo (que también dio Psicopatología algún año).
Nada más empezar (porque empecé con clínica de adultos como primera asignatura), ya tenía que tomar una decisión, en apariencia poco importante, y era con quién ver las clases. Elegí las de Pablo Rodríguez, entre otras cosas porque no me sonaba el nombre de la otra profesora.
Puedo decir después de haberme visto muchas pero que muchas horas de Pablo Rodríguez (unas 30 clases, en torno a 150 horas vamos a ponerle, aunque seguramente me quede corto), que Bea tiene un sucesor digno y quería darle a Pablo una vez más, mi más sincera enhorabuena, porque había conseguido superarse de nuevo como profesor, y eso que ya me parecía muy bueno.
Ahora también te digo, la broma de que vemos las clases a 1,5x es graciosa las 3 primeras veces que la escuchas, cuando te la repiten por 30ª vez ya no hace tanta gracia y se hace un poco cansino. Actualízate un poco el repertorio de chistes anda, que además hay algunos que están ya bastante reciclados. Está muy bien estar concienciado con el medio ambiente y todo eso, pero un poquito de frescura no viene mal tampoco de vez en cuando (<3).
Otro profesor que me sorprendió fue Joan Pau, profesor de Psicoterapia y Personalidad y diferencial, que era la primera vez que lo veía y la verdad sus clases son muy al grano, sin pequeños respiros de “humor” de las clases de Pablo pero explicado de manera muy concisa y clara. Las profesoras de Desarrollo también me parecieron excelentes y con verme solo 2 clases (consolidación y repaso) me había vuelto a repasar toda la asignatura (no necesité ni abrir el libro).
Berta seguía dando bio y, muy en su línea, me encantaron sus clases (este año el tema del hambre y las hormonas relacionadas me encantó).
Por último, señalar que en general estoy bastante contento con el profesorado de APIR, a nivel de organización si que estaba un poco más desorganizado que otros años (para mí ese ha sido siempre su punto débil). El aula virtual necesita mejorar bastante y el foro también.
De vuelta a cómo estudiaba, comencé a ir a una sala de estudio cerca de mi casa, e iba superando obstáculos que otros años, me notaba más suelto en mi estudio. Si bien avanzaba un poco más lento de lo que quería, si notaba que los conceptos se asentaban mejor. Iba haciendo también algún simulacro, pero no metía la plantilla lo corregía a mano para evitar contar mis fallos y ver el percentil.
Llegué a conocer a un Opopir en la sala de estudio (Álvaro, que no sé si habrá sacado plaza o no y otra chica, Cristina, que estudiaba otra cosa, pero les mando a los dos un abrazo).
Los días buenos de estudio terminaron y las cosas comenzaron a torcerse a finales de julio. El calor provocó que empezara a dormir peor, apareciendo de nuevo los problemas de insomnio. Para empeorarlo todo, le llegó el turno a Evaluación, la que puedo decir, sin ningún tipo de duda, que es la peor asignatura de todo el PIR. Se me hizo tan cuesta arriba que tuve la sensación de que temas como el tema de inteligencia, que siempre he llevado súper bien preparado, me bailaban mucho. Empecé a preocuparme cuando antes del descanso de agosto yo estaba rindiendo y durmiendo mal, con un nivel de cansancio más alto de lo que me esperaba para esas fechas. Pero bueno, no pasaba nada, descansaría en mis vacaciones y recuperaría todas las energías para empezar con fuerza de nuevo.
El plan se fue al garete porque el último sábado que estudié cogí COVID, y estuve 4 días tumbado en la cama con 38 y pico de fiebre, y luego un par de días más con mareos, malestar, cansancio, tos… Para más inri, tenía un viaje con mi familia al que me uní un poco más tarde, lo cual creo que tampoco me ayudó mucho a recuperarme, pero viéndolo en retrospectiva, me alegro de haber ido.
La vuelta al estudio fue muy dura, seguía durmiendo mal por el calor, la concentración era un verdadero problema y los días iban pasando sin poder sentir que estuviera haciendo avances.
A finales de agosto, tomo la decisión de volver a Santiago para poder dormir (escapando del calor) y cambiar un poco de ambiente. No me sirvió de mucho, si bien al principio fue mejor, los problemas de sueño seguían ahí. Pasé hasta finales de septiembre, y me volví a Madrid.
Mi estrategia volvió a cambiar un poco con respecto a otros años, y decidí que era hora de dejar de hacer los simulacros. Había hecho como 5 hasta la fecha y no sentía que me estuvieran aportando demasiado. Era algo muy poco eficiente y que me consumía mucho tiempo entre hacerlo, corregirlo y revisarlo. A mediados de octubre empecé a hacer exámenes de otros años (desde 2016), empezando por el examen de 2023, que todavía no había hecho y el de 2022 (el de mi última convocatoria) que no había llegado a corregir nunca. Esos fueron los simulacros que hice.
Estaba empezando a tener la sensación que, a pesar de todo mi esfuerzo, no iba a poder sacarme el PIR este año tampoco, que estaba perdiendo el tiempo y comenzaba a sentirme bastante desanimado, estando mi motivación bastante bajita.
Hubo afortunadamente un punto de inflexión en todo esto, una videollamada con mi Eva, que estaba preparándose el MIR. Por aquella época no hablábamos mucho, íbamos cada uno a lo nuestro. Creo que mis padres se vieron un poco desbordados por mi situación y por como me veían, así que le dijeron a Eva que me hablase. Recuerdo muy bien esa conversación, la alegría y el orgullo que sentí por mi hermana pequeña que estaba haciendo un trabajo bestial y obteniendo unos percentiles en su academia que yo no he alcanzado en mi vida. Volví a conectar con esa sensación que tuve al principio de todo, cuando elegí volver a presentarme, la de querer darlo todo de mi y fundirme a estudiar. Me di cuenta de que no lo estaba haciendo, que simplemente me estaba esforzando mucho. Como resultado de esta llamada, empecé a subir poco a poco el número de horas.
Otra conversación que tuve con mi mejor amiga acerca del mismo tema me reafirmó en la idea de que yo me había metido en esto, por decisión propia, que mis objetivos iban más allá de quejarme de lo difícil que estaba siendo y lo mal que dormía.
A partir de aquí fui contactando con diferentes personas buscando apoyo, y la verdad es que lo encontré, especialmente en varias personas del Máster (principalmente Sophie, Paulina e Ire, aunque hubo más gente que me también me ayudó un montón, como Alicia, Alma, Bianca o Teresa, que me ayudó recomendándome un programa para mejorar la calidad de sueño).
En esta búsqueda, a principios de noviembre más o menos conocí a Sergio y a Edu, dos conserjes del centro de estudios al que iba, a los veía todos los días, pero que nunca me había parado a hablar con ellos. Cogí la costumbre que después de estirar un poco en los descansos, les comentaba cómo me estaba yendo el estudio, aunque a veces hablábamos de cualquier cosa que se nos fuera ocurriendo en verdad.
Hubo un intenso debate un día acerca de si las palomas que cagaban blanco apuntaban a los coches oscuros y las que cagaban negro apuntaban a los coches de color claro. También se hizo una tradición que me llevara mandarinas para merendar.
Me estaba costando muchísimo, pero notaba a diferencia de otros años que la manera de estudiar era muy diferente, me sentía mucho más arropado.
Con todo, se acercaban las Navidades y mis padres me ofrecieron la posibilidad de que me quedara en Madrid para poder estudiar, porque mi centro de estudio se iba a mantener abierto menos los festivos. Yo la verdad no me había planteado de no ir a Santiago a pasar las fiestas, pero tras reflexionar cómo me había ido mi experiencia en verano, decido quedarme. Me acogieron mi tía y mi mejor amiga para celebrar Navidad y Año Nuevo respectivamente, así que no pasé las fiestas solo.
A finales de diciembre, conocí a Juan, un chico de del centro de estudio, que me introdujo poco a poco otras personas de su grupo, que me hicieron bastante más amena esa recta final siendo un apoyo muy importante en esos últimos momentos de la preparación. La verdad es que agradezco mucho haberlos conocido y considero que he tenido mucha suerte de que empezáramos a conocernos en el momento en que lo hicimos.
En cuanto a lo que hice el mes de enero, fue verme clases de las últimas fases, las de clínica, tratamientos y psicoterapias las que más vi (como 3 veces cada una y 1 vez más que hice las diapos a modo de ejercicio). También un par de veces psicopatología, que habían añadido un montón de definiciones con respecto a cuando yo la había dejado, y la verdad me asustaba un poco que empezaran a preguntar por toda la terminología nueva.
La semana de antes del examen mi plan era no hacer nada, descansar y prepararme mentalmente para el PIR. No lo hice, si que dejé de ir al centro de estudio y dedicaba como 3-4 horas al día a hacer un repaso ligero de algunos esquemas de las asignaturas más importantes, y algunas cosas sueltas que consideraba que podían ser importantes. Lo importante es que me encontraba bien descansado para el día del examen.
Día 25 de enero de 2025
Este día afronté mi último examen PIR. Me había preparado, había sufrido, había querido dejarlo y ese día era el final. Con el Máster a punto de terminar salvo prácticas y TFM iba a ponerme a trabajar si o si este año. El día 25 de enero, se decidía si lo hacía como PIR o como MGPS.
El examen resultó ser en el mismo sitio en que hice el examen en mi primer año, en la Facultad de Informática de la Complutense de Madrid, que por suerte ya sabía dónde era. Estuve escuchando que otros años se habían ido a Somosaguas a hacerlo y la verdad es que me alegró que lo hubieran cambiado de nuevo, porque me daba la sensación de que cerraba una etapa, haciendo mi primer y último examen en el mismo edificio.
La espera no se me hizo muy larga, fui con tiempo y el paseo desde el metro me ayudó para despejarme, incluso me encontré con Álvaro (el opopir de la sala de estudio) y nos deseamos suerte el uno al otro. El único pero que tenía ese que me había olvidado mi reloj en casa y estaba un poco nervioso por el control del tiempo. Tuve suerte y me sentaron en un sitio donde podía ver bien el reloj de la pared.
De 15:00 a 15:40 más o menos estuve dormitando ya sentado en mi sitio, no llego a dormirme pero estoy con los ojos cerrados y pensando en lo que se me va ocurriendo, me sirve para sentirme descansado.
Del examen quiero decir que me pareció bastante complicado, iba pasando de pregunta en pregunta y veía que muchas de ellas no me sonaban ni lo que eran. Me lo tomé un poco con humor, pensando, joder vaya mierda de pregunta, me apuesto 10€ a que la siguiente es igual de mierda, pues efectivamente otro mojón de pregunta y cosas así. Esto me sirvió un rato, porque más o menos cuando quedaban 2 horas y cuarto o así, ya con el cansando haciendo acto de presencia, noté como si me bajara un peso por el estómago y pensé, no voy a sacar plaza este año tampoco.
En ese momento paré.
Me dije, te quedan 2 horas y cuarto de examen, no sé si la otra mitad del examen va a ser igual de mala o no. Te quedan 2 horas y cuarto donde puedes cambiar tu vida, así que concentrado y ya tendrás toda tu vida para lamentarte si no lo sacas.
Seguí haciendo el examen.
Normalmente suelo hacer algún descanso donde dormito un poco, como 5 minutos o así para recuperar fuerzas, pero iba tan mal de tiempo que no lo hice. Poco antes de que se cerrar el tiempo para ir al baño, 1 hora antes de que terminase el examen, me quedaban como 20 preguntas que todavía no había visto y tenía bastantes entre las que había dejado con dudas. Fui al baño porque tenía pensado hacer una vuelta entera, ir al baño y volver, pero si no iba ya me iba a esperar 1 hora con ganas de ir.
Me tomé un minuto o así para echarme agua en la cara antes de volver.
Hubo un momento gracioso, la persona que vigilaba el examen dijo el examen, cito “quedan 10 minutos (sufro un micro infarto porque me quedaban como 50 preguntas por contestar), para que podáis dejar de salir”. Le tengo que pedir perdón, porque no le dediqué palabras de agradecimiento precisamente.
El final del examen, desde que volví del baño fue jugármela, confiando en todo el trabajo que había hecho en las horas anteriores con los descartes, y respondiendo en base a las opciones que dudaba, no me paraba a revisar toda la pregunta porque no me daba tiempo. Respondí primero las que dudaba entre 2, luego las que dudaba entre 3 y por último las que dudaba entre 4. Y el tiempo se acabó sin que pudiera contestarlas todas. Salí del examen muy cansado y sin saber cuantas preguntas había dejado en blanco.
Recuerdo entregar el examen, y prepararme para salir por la puerta, había un montón de gente con pancartas, bocinas y otra parafernalia variada. Un vigilante de la universidad me dijo que estaban esperándome, le pregunté si no había una puerta trasera y nos echamos una risa, me dije que no. Así que me puse la capucha de mi abrigo, y mirando siempre hacia el suelo me recibieron con un entusiasmo un poco cortado (aunque hubo gente que me soltó un eeeeeeh a pleno pulmón), la verdad es que no estaba de humor para celebrar nada.
Mientras volvía andando al metro le conté a la gente que me había ido preguntando, a la primera de ellas, (nombre en clave Sofía), le mandé el audio como de 5 minutos acerca de cómo había sido. Le dije que si me llego a preparar otros 2 años más este examen me seguiría pareciendo igual de difícil. Tampoco es que estuviera triste, tenía la sensación de que había sido tan difícil que estaba todavía un poco desubicado.
No tenía nada que hacer el resto de la noche, así que me fui a comer una pizza (que estaba bastante buena) y me fui a la cama.
Se termina aquí la historia de cómo me preparé el examen PIR, no va a haber un nuevo intento en 2025/6.
Porque no lo necesito.
Con 133 aciertos, 61 fallos y 6 en blanco, obtuve la plaza número 159 (de manera provisional a la hora de escribir esto.
Había pasado lo impensable, sacar plaza con un examen de 130 aciertos.
Quería agradecer a todas las personas que me han ayudado durante este proceso, a todas las personas que han tenido fe en mi cuando yo no la he tenido, a la gente que estuvo al principio pero al final no, a la gente que estuvo sólo al final, a la gente que pedí que cambiara para poder apoyarme mejor. Sois muchos y no os puedo nombrar a todos, espero que si me habéis escrito a lo largo de todo este tiempo os haya dado las gracias como os merecéis, porque algunas personas os merecéis mucho más que un simple gracias.
Gracias a mi yo del pasado por decidir que el PIR era lo que quería, por no rendirse y cambiar año tras año y hacerlo mejor. Podía no haber servido para nada y haberme quedado fuera con un nuevo examen de 130, pero no ha sido el caso. Me queda coger ahora el testigo y demostrar que merezco esta plaza y que le voy a dar un buen uso, formándome como psicólogo clínico en algún hospital de España (aún por decidir).
Muchas gracias por leerlo hasta el final, y espero que pueda servirte para decidir intentar el PIR, o bien un año más o bien entrar como nuevo Opopir.
Mis dos consejos para ti son, 1. Decide que quieres hacer el PIR, y tenlo meridianamente claro que ese es tu camino para este año y 2. Rodéate de gente que te pueda apoyar, hacer sólo el PIR, aunque quisiera esta sólo, me dificultó el estudio. Y si las puedes ver en persona mejor. Que alguien te sonría todos los días en la biblioteca a mi por lo menos me cambiaba totalmente el estado de ánimo. Ya ni te cuento cuando podías hablar de cosas que no tenían que ver con el examen.
Nada más, os deseo toda la suerte del mundo.
Que la plaza os acompañe.
Pablo
Última edición por Lanjaron74 el Vie Feb 14, 2025 9:13 pm, editado 1 vez en total.
Lanjarón enhorabuena por tu plaza y mil gracias por contar tu experiencia.
Mañana con ordenador muevo el mensaje y lo fusiono con el hilo de Futuros PIRes Ayudadnos.
Mis mejores deseos en esta nueva etapa
"Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen" (Julio Anguita)
Hola, he obtenido plaza este 25 de Enero de 2025. Adjunto por aquí mi trayectoria PIR, por si a alguien le sirve, ya que a mí me ayudaba ver cómo otros compis lo habían conseguido. Lo he dividido en:
1. Cosas clave para sacar plaza
2. Breve introducción de lo que he hecho
3. Qué he hecho y cómo he vivido mis 4 convocatorias
4. Simulacros / Preguntas / Exámenes
5. Cómo corregir los simulacros
6. Cómo afrontar el examen real
7. Recomendaciones extra
8. ¿Merece la pena?
9. Recursos
¡Mucha fuerza con la preparación!
No tiene los permisos requeridos para ver los archivos adjuntos a este mensaje.
Alioli, enhorabuena por tu plaza y muchas gracias por compartir tu experiencia!
Fusiono el mensaje con el hilo que tenemos de "FUTUROS PIRES AYUDADNOS", en la convocatoria 2024/2025. Así lo tenemos accesible para todos y no se pierde entre tanto mensaje del foro.
Suerte en tu nueva etapa
"Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen" (Julio Anguita)
Alioli, me he leído el documento que has subido y está de lujo. Me ha encantado Es de muchísima utilidad para los compis.
Miles de gracias!
Una cosilla, me habría encantado pero NO creé el foro Ya estaba creado cuando me inscribí allá por el 2007. Al César lo que es del César, no quiero apropiarme de algo que no me corresponde xD No recuerdo ahora si lo administro desde 2010. Antes de este equipo de moderación hubo otro, al que agradezco infinitamente el trabajo que hizo y lo que aportó. En la medida de lo posible, hemos mantenido los recursos que había y hemos intentado mejorarlos.
Por la parte que me toca, gracias por recomendar Foro Pir y mencionarme en el documento y, sobre todo por seguirnos y aceptar todo lo que proponemos
"Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen" (Julio Anguita)
¿Por qué decidisteis empezar a preparaos el PIR?, ¿cómo ha sido vuestro camino hasta llegar aquí?, ¿cuánto tiempo le habéis dedicado?
Me empecé a plantear el PIR cuando en segundo de carrera mi universidad hizo una charla sobre posibles salidas. A mi me gustaba la carrera pero no me había planteado qué hacer después y tras esa charla lo tuve clarísimo, no tenía opción B, era el PIR o el PIR. Ya en el verano de tercero a cuarto me apunté a APIR Universitas pero como trabajaba la verdad es que le dediqué muy poco tiempo y en cuarto menos aún. Suelen decir que cuanto antes empieces mejor pero yo en mi caso la verdad es que no sabría si recomendarlo porque no creo que me haya ayudado (me dediqué a hacer esquemas porque es lo que decían que se hacía en la primera fase, yo nunca he estudiado con esquemas y no los volví a tocar). Al acabar la carrera decidí tomar la oportunidad de irme a trabajar al extranjero y dejé aparcado el PIR antes de ni siquiera haber empezado jajajajaja.
Volví en octubre y el comienzo fue un poco caótico, tenía menos de 4 meses hasta el examen, empecé a ir a las clases de APIR y estudiarme las cosas que más solían salir para intentar hacer el mejor examen posible. NO RECOMENDADO, estudié a parches, cuando me quise poner ya en serio después de la primera convocatoria tenía un gran caos en mi cabeza de información fragmentada y considero que me costó bastante más ubicarme por eso. Aún así acabé contenta con el resultado. Posición 1219. Hizo que lo viera posible y me dio motivación para tomarme la siguiente convocatoria a tope.
Segunda convocatoria: Ese año sí, empecé a finales de febrero, seguí en APIR, he tenido la suerte de dedicarme 100% al PIR por lo que fue un año muy intenso de estudio. Estudiaba en casa, tuve épocas de mucha ansiedad que resultaban en insomnio y yo lo aprovechaba para estudiar aún más horas (Gran ERROR). Aún así veía como cada vez tenía menos errores en los simulacros y controlaba mejor el temario, tenía mucha confianza en mi y mi objetivo era intentar quedarme lo más cerca posible. Esos meses anteriores leía muchas experiencias de personas que lo habían conseguido, veía entrevistas y acabé creándome la idea (errónea) de que para sacártelo, antes debías quedarte medianamente cerca (400 y algo como mucho). El examen sorprendentemente fue 'asequible', a todo el que preguntaba le había ido bien y yo sentí que no había estado a la altura. Salieron las listas y estaba la 722. Empezaron unas semanas de llorar y llorar (mola más llorar de viaje que en tu casa), hablando con amigas, planteándome mi vida, no me veía capaz de sacármelo, lo había dado todo ese año y ni siquiera me había quedado 'cerca'. ¿Qué más tenía que hacer?. Aún así, como he dicho anteriormente, el PIR era mi opción A, B, C, D, ... y aunque estuviera devastada sabía que iba a seguir. Continué en APIR ya que consideré que el temario se había ajustado bastante bien al examen de convocatoria pero esta vez abarqué todo el temario que la academia nos proporcionaba y que en la convocatoria anterior no había podido (material de referenciapir, fue muy clave para mi). Pasé un poco de los manuales y me centré más en diapositivas, las clases las tenía un poco trilladas ya por lo que me vi solo algunas sueltas.
A principios de año comenzó un problema de salud de un familiar y con ello volvió la ansiedad y el insomnio. Cuando me desvelaba me ponía a estudiar, daba igual que fueran las 5, 6 o 7 de la mañana. Duré un mes así, estaba AGOTADA, no podía más. Al principio lloraba en los descansos, después nada más sentarme en el escritorio, manchaba los apuntes de lágrimas y aún así seguía. Sabía que no podía seguir así y que eso no me llevaría a la plaza y decidí pedir ayuda psicológica (la mejor decisión que he tomado en toda mi preparación, a veces nos refugiamos en el estudio como una forma de tomar el control de otras situaciones en las que no lo tenemos, si sientes que no tienes las herramientas suficientes, pide ayuda!!). Poco a poco empecé a coger una rutina realista, hacer algo de deporte, horario de estudio lógico (no somos robots) y permitirme descansar. Entendí que para llegar a la meta necesitas mucho más que estudiar y mi psicóloga fue el ancla que necesité cuando volvía la autoexigencia y tendía a volver a encerrarme (fueron muchos los momentos de recaída jajaja).
También me metía a leer los mensajes de este foro y ahí es cuando apareció la experiencia de @IreeneGarcíaG y su: SE PUEDE SACAR PLAZA AUN HABIÉNDOTE QUEDADO MUY LEJOS EN ANTERIORES CONVOCATORIAS. Leí su mensaje 9302852 veces, en cada momento de bajón, me recordaba que cada persona tiene una evolución diferente para llegar al mismo punto. (No sabéis lo mucho que pueden servir estos mensajes, gracias a todos lo que habéis dedicado tiempo a escribir vuestra experiencia y en especial a Irene que sin conocerla sus palabras me sostuvieron todo un curso, GRACIAS ). Por abril/mayo decidí implementar la famosa 'libreta de fallos' y para mí fue un momento diferencial en mi preparación, comencé a bajar fallos en simulacros, subí mis percentiles, veía posible el conseguir una plaza. Además, comencé a ir a la biblioteca a estudiar, el tener vida social en mi día a día me hizo encontrarme mucho mejor, vestirme por las mañanas, cambiar de aires y apoyarme en otras personas que estaban en el mismo camino. No encontré esa motivación que había perdido, pero tenía disciplina y con eso basta. Después del verano los simulacros de APIR me parecían intragables, mis percentiles empezaron a bajar bruscamente, veía como la posibilidad de conseguirlo se esfumaba y decidí dejar de hacerlos. Sin embargo, estaba más fuerte mentalmente que nunca. Me convencí de que este año no iba a ser y no pasaba nada. No me resultaba una tortura tener que echar otro año más como anteriormente pensaba ya que había cambiado mi vida a una vida significativa.
El día del examen fui tranquila y el examen fue un golpe en toda la cara, sentí que no sabía nada, ¿Quién era toda esa gente que preguntaban en los enunciados?, salí a echarme agua en la cara y a tranquilizarme, me repetí lo que siempre nos dicen los profesores de apir: 'si tú no lo sabes, los demás tampoco', y entré a hacer el mejor examen posible. Luché pregunta a pregunta y lo di todo, pero fue entregar el examen y ponerme a llorar, estaba tan agobiada que no recuerdo qué hice con la plantilla de respuestas (perderla fue aumentar la incertidumbre de las siguientes semanas x1000), solo quería abrazar a mi madre y volver a casa. Recuerdo la sensación de decepción y enfado que sentía, el decirle a mis amigas que me daba vergüenza que otras personas pudieran ver mi resultado y decepcionar a todo mi círculo social, quería que me tragara la tierra. Con esto quiero transmitir que no os fieis PARA NADA de las emociones que podéis experimentar durante este proceso, son completamente válidas, por supuesto, pero no fiables. Yo me monté una película con créditos y subtítulos incluidos...
Salieron las listas y estaba la número 29, volví a hacer el examen dos veces según lo que recordaba haber respondido porque al principio pensaba que era un error (vuelvo a mirar la lista de vez en cuando por si acaso).
¿Cuál ha sido el método de estudio que habéis seguido? (Materiales, manuales, academias, resúmenes, simulacros...)
Como base he utilizado los materiales de APIR, el primer año más enfocada en manuales y después en diapositivas. Le he dado todas las vueltas posibles, si no es tu primer año y puedes darle más de las tres que la academia planifica, mejor. La única ampliación que he hecho han sido los simulacros de Persever, para mi los mejores. Considero que a veces la incertidumbre nos puede llevar a ampliar de manuales a lo loco y perder el tiempo, confiad en las academias, son los que saben. En el segundo curso probé las ANKIS y al final no les saqué provecho ya que soy más de papel y boli que de pantallas. Probad cosas pero intentad que estén alineadas con lo que os ha funcionado siempre, nos conocemos más que nadie. Lo que sí me sirvió fue ir apuntando mis errores en una libreta y sacar un hueco un día a la semana (cuando llevas tiempo usándola es un día entero) para estudiarla. Al final es lo mismo que ANKIS pero en papel, lo importante es: APRENDERTE TUS ERRORES. Fallaba algo y lo ponía en mi libreta de fallos, si veía que cuando la estudiaba no se me quedaba me hacía una regla mnemotécnica. Si volvía a fallarla en otro simu es porque la regla mnemotécnica no era lo suficientemente buena y entonces la cambiaba. Os recomiendo que probéis varias reglas hasta encontrar una con la que os acordéis al instante, si es complicada el día del examen con los nervios y tal es muy difícil acceder a ella. La evolución tras implementar la libreta no es inmediata, hay que tener paciencia (aunque no a todos les funcionará) y habrá veces que pienses que es una perdida de tiempo.
Y por último... ¿cuál creéis que es el secreto para conseguir una plaza?, ¿qué consejos daríais?
Mi principal consejo es que llegues mentalmente fuerte y estable al examen, para mí ha sido clave en un examen tan complicado como este. Aprenderte tus fallos y no volver a cometerlos fue clave en mi evolución. Rodéate de personas que te entiendan y no hagas de tu día a día una tortura. No sabes cuánto tiempo estarás en este camino, disfrútalo lo máximo posible. Y recuerda, cada persona tiene un camino diferente, compararte no sirve de nada por mucho que a veces sea la única referencia que tenemos.
Pd: La posición en la convocatoria anterior DA IGUAL, tienes por delante una nueva oportunidad, mucho ánimo!
¡¡Muchas gracias por subirlo y compartirlo con nosotras!! Mañana me lo leeré con calma.
¡¡Y enhorabuena a los que habéis sacado plaza en esta convocatoria!! Disfrutad de esta nueva etapa! :)
Alioli escribió: ↑Lun Mar 03, 2025 6:33 pm
Hola, he obtenido plaza este 25 de Enero de 2025. Adjunto por aquí mi trayectoria PIR, por si a alguien le sirve, ya que a mí me ayudaba ver cómo otros compis lo habían conseguido. Lo he dividido en:
1. Cosas clave para sacar plaza
2. Breve introducción de lo que he hecho
3. Qué he hecho y cómo he vivido mis 4 convocatorias
4. Simulacros / Preguntas / Exámenes
5. Cómo corregir los simulacros
6. Cómo afrontar el examen real
7. Recomendaciones extra
8. ¿Merece la pena?
9. Recursos
Alioli escribió: ↑Lun Mar 03, 2025 6:33 pm
Hola, he obtenido plaza este 25 de Enero de 2025. Adjunto por aquí mi trayectoria PIR, por si a alguien le sirve, ya que a mí me ayudaba ver cómo otros compis lo habían conseguido. Lo he dividido en:
1. Cosas clave para sacar plaza
2. Breve introducción de lo que he hecho
3. Qué he hecho y cómo he vivido mis 4 convocatorias
4. Simulacros / Preguntas / Exámenes
5. Cómo corregir los simulacros
6. Cómo afrontar el examen real
7. Recomendaciones extra
8. ¿Merece la pena?
9. Recursos
¡Mucha fuerza con la preparación!
Enhorabuena por la plaza, alioli!! A los que habéis sacado plaza con el examen de este año os tengo en un pedestal, porque me ha parecido terrible (igual porque era mi primera convocatoria, pero aún así terrible...). Y muchísimas gracias por compartir tu experiencia con nosotros de una forma tan detallada!! Que disfrutes mucho de la residencia!
ESTUDIO 2025 sobre CARACTERÍSTICAS PERSONAS con PLAZA PIR
He recopilado información de una muestra de 212 personas que han sacado plaza este año que tal vez sea útil para las personas que se estén planteando estudiar el PIR (nº medio convocatorias, tipo de material para el estudio, mayores dificultades encontradas, si trabajaban o no, si se han planteado abandonarlo...).PDF en este mismo comentario.
El objetivo es mostrar que entre la persona que ha sacado la plaza y tú tal vez no hay tanta diferencia y que puedas tomar una decisión semi-informada.
Es un trabajo "amateur" y he intentado ser riguroso, pero puede haber errores, tenlo en cuenta.
En lo que respecta a mí, he sacado la plaza tras 3 años y medio de estudio, cuarta convocatoria, con relativamente buen puesto. En mi segunda convocatoria me quedé fuera por pasarme de listo y no practicar en todo el año el volcado de respuestas a la plantilla y haber pasado unas cuantas mal el día del examen.
En mi caso jamás me plantee sacarme el PIR pero por casualidades del destino hice prácticas en un sitio muy especial que tuvo un profundo efecto(terapéutico y profesional) en mí y que me hizo recuperar la ilusión de pensar que se puede hacer un trabajo bonito, honesto y humano, alejado del academicismo universitario que no investiga lo que no puede entender/experimentar en sí mismo, que es de lo que va estar vivo(en mi opinión).
Diría que el 75% de mi preparación ha sido ANKI... No he hecho fases, ni apuntes a mano ni resúmenes, si no que he volcado todo ahí y he ido estudiando de forma estratégica y acumulativa. Gran herramienta si le das una oportunidad de entenderla y no te quedas en el primer tutorial que te encuentres.
A mí me ha ayudado mucho no tener casi ningún tipo de contacto con personas que estudiasen el PIR y no tener referencias de si se podía sacar trabajando o no y tirar para adelante sin dejarme llevar por las angustias de los demás.
Este último año ha sido el año que menos he estudiado, saltándome bastantes días de estudio, saliendo de fiesta, planes, cuidarme físicamente etc. Además había decidido que era la última intentona. Creo que estas decisiones me han hecho relajarme y llegar mejor mentalmente al examen, sin tener la sensación de que me estaba jugando todo mi futuro a una carta.
Yo tengo la sensación de que el PIR está cambiando y de que la práctica profesional y la psicoterapia van cogiendo mas fuerza, dejando de lado la memorización absurda de datos del DSM que no sirven para nada etc. (que debe seguir estando para poder discriminar un poco entre gente muy preparada y menos preparada).
Yo este año me he preparado muy bien el manual de Pastor y el de Gimeno y volcándolo en ANKI me los he aprendido bien y creo que ha sido un hecho diferenciador.
Mucho ánimo, estáis mucho mas cerca de lo que creéis
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Hanfri, miles de gracias por el pedazo curro que te has pegado y por compartirlo en Foro PIR con los compis
Lo he descargado y visto por encima. Cuando regrese lo leo detenidamente. Seguro que a los compis les va a resultar de mucha utilidad.
Enhorabuena por tu plaza y mucha suerte en tu nueva etapa
Un fuerte abrazo
"Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen" (Julio Anguita)
Adjunto este estudio de factores que influyen en el éxito del PIR hecho por Persever.
Es super interesante para quien tenga pensado presentarse. Las conclusiones fueron básicamente que sacar plaza no depende solo de estudiar muchas horas, sino también de creer en uno mismo, tener buenas bases académicas y ciertas habilidades cognitivas.
Autores del estudio: Juan Hernández García, Bernat Carreras Marcos, Ivette Morilla Figueras, Mar Mamano Grande, Xacobe Fernández García, Javier Prado Abril
¡Mucha fuerza a quien tome este camino!
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Última edición por Alioli el Vie Mar 07, 2025 8:27 pm, editado 3 veces en total.