Los estudios que han comparado el lenguaje en la depresión y en la manía ponen de relieve que:
1. El discurso maníaco tiende a ser más vago y abstracto
2. El discurso depresivo se interesa más por las cosas que por las personas
3. El discurso maníaco emplea más referencias a sí mismo
4. El discurso está influenciado por las diferencias individuales, de forma que no se puede hablar de un patrón lingüístico típico que caracterice a cada uno de los trastornos
Manual de Psicopatología Belloch página 279
