Yo he disociado las impugnaciones del hecho de obtener plaza.
Respecto a las impugnaciones estoy en mode zen on. Los días después del examen me corregí con mis libros el examen, posteriormente lo contrasté con el foro y debatí lo que consideré oportuno. A partir de ahí redacté las impugnaciones lo mejor que pude desde un punto de vista estratégico. Creo firmemente en mis impugnaciones (salvo, lo reconozco, en la de las ventajas de los inventarios infantiles) pero también soy consciente de que no estoy libre de error. Considero que he hecho todo lo que he podido, y lo que pase ahora no está en mis manos. Para mí el tribunal es errático y no le puedo pedir más que al tiempo cuando salgo a alta mar: no sé si soplará de cara o me hará volcar una tormenta, pero, ¿puedo hacer algo más que amarrar fuertemente las velas, y dirigir el timón? Estrellarme o no, ahora ya no depende de mí. Dado mi pesimismo defensivo y lo que he leído de previas convocatorias, parto del peor escenario posible: que no acepten ninguna impugnación. No hay sorpresas, la injusticia no es nueva, y nos cortan a todos con la misma espada (lo cual es una injusticia equitativa, si es que ese término es posible). Por tanto, a partir de +1 impugnaciones que hayamos hecho, ya se puede considerar un éxito.
La plaza, para mí, ya no tiene que ver con esa pregunta de más y de menos, ni con las impugnaciones que me favorezcan o no. De hecho, si todos hubiéramos hecho las mismas mal, la posición relativa final tras las impugnaciones sería exactamente la misma, ¿no? Pues ya está... la plaza tiene más que ver con nuestro examen y nuestro expediente. El resto sólo depende del tiempo y de los meteorólogos del comité.
Evidentemente me pesa la incertidumbre de no saber qué va a pasar conmigo. Pero simplemente lleno mis horas libres con refuerzos positivos de todo tipo. Y funciona...
No caeré en la ingenuidad de aconsejar a nadie lo que me va bien a mí. Vivan las diferencias individuales. Pero si impugnastéis espero que os sintáis orgullosos de haberlo hecho independientemente del resultado, y si no lo hicisteis porque lo considerábais una pérdida de tiempo, espero que os sintáis orgullosos de haber tomado esa decisión y de haber aprovechado ese tiempo para otras cosas
