La mayoría probablemente no me habéis visto por el foro. Soy Sacarina, tengo 23 años y me licencié en junio de año 2010. Estudié 7 meses y me presenté. No hubo suerte (no me quedo demasiado lejos, pero tampoco lo suficientemente cerca) y me tendréis por aquí (fichando) a partir de la semana que viene. Pero no quiero escribir para contar nada acerca de mí...
A pesar de ser nueva por el foro, ayer me fui a dormir con la idea de escribir un mensaje de ánimo para todos aquellos que hemos trabajado duro y nos quedamos fuera. Aunque yo lo tenía asumido desde que salieron las plantillas provisionales, siempre te queda ese... "¿Y si?", a veces tan irracional y tan de ciencia ficción, que simplemente por el hecho de que es imposible, hace que te aferres a él con más fuerza.
Ayer fue un momento agridulce. Me alegré muchísimo por la gente del foro que se lo ha currado y que se lleva su recompensa. Pero también me sentí triste, sentí envidia (es difícil reconocer que experimentamos sentimientos tan feos, pero más feo sería mentir). Me imaginé la alegría que tenían que estar sintiendo los futuros R1, y me vine abajo. Yo quería esa alegría para mí. Y me imagino que como yo, otros tantos.
Es difícil tener la cabeza lo suficientemente fría como para decir: "Lo he hecho lo mejor que he sabido y podido y eso, al fin y al cabo, eso es hacerlo bien". Me repetí eso una y otra vez anoche: "Lo he hecho bien". Pero no conseguía dormirme... "¿Y si el año que viene tampoco tengo suerte?" "¿Y si hacen un examen peor aún?" "¿Y si la gente que se presente el año que viene tiene mejores expedientes? ¿O es más inteligente?".
Decidí apartar mi mente del PIR y acordarme de todo lo bueno que tengo, de quién soy yo independientemente de mi puesto en la lista. He aprendido mucho durante este tiempo. Fracasar, me ayuda a ser quien soy ahora, me ayuda a crecer.
Me pasé por el foro y vi cómo la gente que había sacado plaza, a pesar de estar viviendo el momento más feliz, tenía tiempo para dedicar unas palabras de ánimo a todos aquellos que nos quedamos por el camino. Me acordé (es algo que ya sabía, pero a veces se me olvida), de que detrás de todo esto, hay historias de gente que se supera a sí misma, de gente que no se rinde y de gente que confía. Me sentí mucho mejor, el PIR es una historia de personas que lo consiguen con su esfuerzo. No se nos puede olvidar eso, somos nuestro mejor aliado y siempre nos tendremos a nosotros mismos para seguir luchando.
Hay factores que se nos escapan, sí... pero que la "suerte" nos pille trabajando. ¡A por ello!
¡Mucho ánimo para todos! ¡Y mi más sincera enhorabuena para los futuros R1!
Tus dudas y comentarios sobre la convocatoria 2010





