Por poner una opinión sólo ligeramente distinta, yo quiero decir que a mí no me parece tan "locura". De hecho entre los MIRes debe ser algo más frecuente, que empiezan la residencia donde puedan y si al año siguiente quedan en mejor posición renuncian a la residencia que empezaron para poder iniciar una nueva en la especialidad que realmente querían. El problema con nosotros es que hay tan poquitas plazas que aprobar es casi un milagro

y ya no te digo nada sobre quedarse en buena posición como para elegir. De manera que renunciar parece algo muy extraño.
Pero es que cada uno tiene unas condiciones distintas. No sé cuáles son las tuyas exactamente, pero a priori a mí desde luego me parece que se gana en calidad de vida si se puede estar en el lugar donde te va mejor. Se me ocurre el caso de una familia que se tiene que partir para que la que aprueba se vaya a la conchinchina. No siempre la familia puede ir a donde marque la residencia... O en todo caso, a veces se puede soportar el sacrificio durante un año, pero no durante 4.
Desde ese punto de vista no me parece tan raro o "malo" coger la plaza que toque de primeras, porque es mejor tener esa experiencia que no tenerla, pero intentar al año siguiente mejorar las condiciones de uno, para volver a presentarse e intentar coger la plaza que de verdad querías. Creo que uno tiene que luchar por lo que más desea, ¿por qué no? Si eso implica renunciar a una plaza en la que ya habías empezado y "perjudicar" a posteriori al 132 que en su momento pudo haber quedado con plaza, pues no niego que es una lástima, pero una tampoco tiene por qué complicar toda su vida familiar por pensar en terceras personas que de todos modos no habían sacado plaza, y más cuando legalmente es algo que está permitido hacer (renunciar a una plaza por coger una nueva que también te has ganado).
En resumen, yo sí intentaría sacar una plaza mejor al año siguiente porque entiendo que es una inversión para mejorar las condiciones personales.
Respecto a rechazar de primeras la plaza y hacer feliz desde el primer día a la 132, pues todo depende de cada uno, una vez más. Yo probablemente antes de irme muy lejos sí renunciaría, por poner un ejemplo. Para mí el PIR es un objetivo que he perseguido durante mucho tiempo, pero a la vez también me he estado labrando otros caminos, como son contruirme un hogar que para mí también es algo muy importante, y p. ej. yo no podría estar pagando un alquiler en Madrid y una hipoteca en mi ciudad, al menos no durante 4 años en los que estás cobrando tan sólo alrededor de 1000 euros. Y ni qué decir de planteamientos tan vitales como tener hijos mientras tu pareja reside en la península y tú p. ej. estás de residente en Canarias. Evidentemente esto a los 24-25 años a lo mejor no te importa, pero más adelante quizá sí.
Así que en conclusión, todo depende. Es cuestión de valorar tus condiciones y lo que quieres.
