Gracias chicos
Sirio he editao el mensaje ya tienes el enunciado completo
El párrafo que has puesto es justo lo que encontré, me da que la correcta es la 1

miedo ante los síntomas de ansiedad.
Además la edición nueva de Belloch ha incluido la escala y a través de los ítems lo que se intuye es que evalúa los miedos ante los síntomas de ansiedad.
Aunque a primera vista parece que existe cierta correspondencia
entre los resultados de Silverman et al. (1999) y los de
Muris et al. (2001), un importante problema que surge a la hora
de comparar los datos de ambos estudios consiste en que, aunque
la denominación de los 4 factores primarios es similar (i.e., miedos
a síntomas fisiológicos, de incapacitación mental, de evaluaci
ón social y de pérdida de control), a veces no existe correspondencia
entre los ítems de la CASI que representan cada factor.
Así por ejemplo, mientras que para Silverman et al. el factor
social está constituido por los ítems 1 y 17 de la CASI, este mismo
factor en Muris et al. viene dado por los ítems 7 y 13 (véanse
las Tablas 2 y 3).
En suma, de los cuatro estudios llevados a cabo para determinar
la estructura de la sensibilidad a la ansiedad en niños y adolescentes,
dos han concluido que la mejor estructura primaria consiste
en dos dimensiones (Chorpita y Daleiden, 2000; Laurent et
al., 1998), mientras que otros dos han sugerido que consiste en tres
o cuatro dimensiones (Muris et al., 2001; Silverman et al., 2000).
Los autores que han defendido una estructura bidimensional asumen
que el primer y más relevante de los dos factores viene determinado
por los
ítems relacionados con los miedos a las sensaciones
somáticas (i.e., factor de «miedo a la activación fisiológica» o
factor «autónomo»), mientras que la segunda dimensión incluye
una serie de ítems más heterogéneos (i.e.,
factor de «miedo a la cat
ástrofe mental» o factor «no autónomo»). Por otra parte, los autores
que han defendido una estructura de más de dos factores no
han podido concluir cuál de las dos alternativas es la más adecuada
(tres o cuatro factores), ni tampoco si el modelo que mejor se
ajusta a los datos es de naturaleza jerárquica o no jerárquica; tampoco
coinciden en la determinación de los ítems que contribuyen
de forma más significativa en cada factor. Finalmente, del estudio
de Chorpita y Daleiden (2000) surge la sospecha de que la estructura
factorial podría variar con la edad, ya que los datos del grupo
de niños parecían ajustarse a una estructura unidimensional mejor
que el grupo de adolescentes. Esta cuestión no puede contrastarse
en los restantes estudios ya que en los análisis factoriales usaron
datos combinados de niños y adolescentes, o bien exclusivamente
de adolescentes.
Dadas las inconsistencias que se observan en los resultados de
los estudios previos sobre la estructura factorial de la sensibilidad
a la ansiedad infantojuvenil, resulta necesario llevar a cabo nuevos
trabajos con objeto de clarificar dicha cuestión. Con la presente investigaci
ón pretendemos analizar dicha estructura a partir de una
muestra exclusivamente de niños. En segundo lugar, se pretende
proporcionar información sobre la validez estructural de la versión
española de la CASI, aspecto este que aún no había sido abordado
a pesar del gran interés y utilidad que posee esta escala en el ámbito
de la psicología clínica infantojuvenil.