En el
longitudinal coges al mismo individuo (o grupo de individuos) y sigues todo su desarrollo en la variable que sea desde el principio hasta el final. Imagínate que coges a un niño y estudias su autoestima desde su 1er año hasta los 80 años, midiéndola cada año. Ten en cuenta que en el camino le tendrás que pasar la investigación a otro psicólogo porque tú no dures para continuarla

Eso sí, te dará pena porque ya le habrás cogido cariño al sujeto investigado...
En el
secuencial lo que se hace es coger distintos individuos, cada uno de un rango de edad, de manera que tengas todas las edades representadas para estudiar la variable que te interesa y tomar así los datos en ese único momento. Es decir, siguiendo el ejemplo anterior, lo que harás es coger 80 invididuos, cada uno con una edad diferente (de 1 año, de 2 años, de 3... hasta 80) y medirás su autoestima en una sola vez.
Está claro que cada diseño tiene sus problemas característicos. En el longitudinal, la mortandad experimental: es probable que tus sujetos vayan fallándote al cabo de los años, porque no quieran participar más en el estudio, porque pierdas el contacto con ellos y no sepas dónde están, porque se mueran o incluso porque seas tú el que abandone el estudio.
En el secuencial el problema son los efectos generacionales: se supone que tú observando las diferencias entre el crío y el abuelo infieres cómo se desarrolla la autoestima a lo largo de los años, pero en realidad esas diferencias pueden estar debiéndose a que el abuelo se crió en otra época donde se usaba mucha mano dura...