Jo, perdona, es q ayer estaba en otro ordenador y no me iba lo de los colorines, jajajaencarni7 escribió:Angy no me habia dado cuenta que habias propuesto ya ¡¡ EL SINDROME DE REYE:
¿Cuántos síndromes somos capaces de recordar?
Moderador: Solebo
- Cassiopea
- Residente del foro

- Mensajes: 8042
- Registrado: Lun Dic 04, 2006 2:13 am
- Ubicación: Valencia
Ehhh, q pasa con el
Que sí existe, no me lo he inventado yo, forma parte de los síndromes de alteraciones en el metabolismo que causan retraso mental y para más pistas, pertenece al grupo de las enfermedades cuya principal manifestación es la enfermedad que tenían los niños de LA PELÍCULA LOS OTROS.
Es uno de los síndromes q CEDE nombra pero no explica, por eso lo propuse..
A ver quien se anima a contarnos más cosas! 
Que sí existe, no me lo he inventado yo, forma parte de los síndromes de alteraciones en el metabolismo que causan retraso mental y para más pistas, pertenece al grupo de las enfermedades cuya principal manifestación es la enfermedad que tenían los niños de LA PELÍCULA LOS OTROS.
Es uno de los síndromes q CEDE nombra pero no explica, por eso lo propuse..
- angy
- Moderador/a Auxiliar

- Mensajes: 5940
- Registrado: Jue Ene 25, 2007 6:03 pm
- Ubicación: Entre Madrid y la Luna
- Agradecimiento recibido: 1 vez
hola Cassiopea!!! Sí q existe sí, ahí va:
El síndrome de Sanctis Cacchione es una forma clínica de xeroderma pigmentario con afectación neurológica del sistema nervioso central (sistema formado por el encéfalo y la médula espinal) que se da en el 40 % de los casos de xeroderma pigmentario.
Presentan también enanismo, e hipogonadismo (secreción insuficiente de las glándulas genitales). La afectación neurológica se debe a una atrofia (disminución de volumen y peso de un órgano) olivopontocerebelosa, con disminución o ausencia de neuronas.
Se manifiesta muy precozmente o en la segunda década de la vida. Se trata de una afectación progresiva que cursa con hiporreflexia (reacciones reflejas anormalmente disminuidas), arreflexia (falta de reacciones reflejas), ataxia (carencia de la coordinación de movimientos musculares), convulsiones, atetosis (trastorno neuromuscular caracterizado por movimientos de torsión lentos e involuntarios de las extremidades), espasticidad que evoluciona a paraplejía espástica (carencia del control de los movimientos voluntarios de las piernas) y sordera. Puede acompañarse de microcefalia (cabeza anormalmente pequeña) y deterioro mental, por lo que se le conoce también como idiocia xerodérmica.
Se hereda como un rasgo genético autosómico recesivo.
Y propongo el SINDROME PSICOLOGICO POSTCAIDA
El síndrome de Sanctis Cacchione es una forma clínica de xeroderma pigmentario con afectación neurológica del sistema nervioso central (sistema formado por el encéfalo y la médula espinal) que se da en el 40 % de los casos de xeroderma pigmentario.
Presentan también enanismo, e hipogonadismo (secreción insuficiente de las glándulas genitales). La afectación neurológica se debe a una atrofia (disminución de volumen y peso de un órgano) olivopontocerebelosa, con disminución o ausencia de neuronas.
Se manifiesta muy precozmente o en la segunda década de la vida. Se trata de una afectación progresiva que cursa con hiporreflexia (reacciones reflejas anormalmente disminuidas), arreflexia (falta de reacciones reflejas), ataxia (carencia de la coordinación de movimientos musculares), convulsiones, atetosis (trastorno neuromuscular caracterizado por movimientos de torsión lentos e involuntarios de las extremidades), espasticidad que evoluciona a paraplejía espástica (carencia del control de los movimientos voluntarios de las piernas) y sordera. Puede acompañarse de microcefalia (cabeza anormalmente pequeña) y deterioro mental, por lo que se le conoce también como idiocia xerodérmica.
Se hereda como un rasgo genético autosómico recesivo.
Y propongo el SINDROME PSICOLOGICO POSTCAIDA
- Cassiopea
- Residente del foro

- Mensajes: 8042
- Registrado: Lun Dic 04, 2006 2:13 am
- Ubicación: Valencia
Hola Angy, gracias, muy bien ese es el síndromeAngy escribió:hola Cassiopea!!! Sí q existe sí, ahí va:
El síndrome de Sanctis Cacchione es una forma clínica de xeroderma pigmentario con afectación neurológica del sistema nervioso central
El xeroderma pigmentario es un grupo de enfermedades hereditarias raras de la piel caracterizadas por una fotosensibilidad severa (reacción aumentada a la luz del sol) que provoca la formación de ampollas en la piel después de la exposición al sol.A los niños afectados se les debe proteger totalmente de la exposición solar y deben utilizar ropas de protección, gafas de sol y filtros solares de amplio espectro, incluso en los casos leves. La luz directa de los fluorescentes o la luz del sol que llega a través de las ventanas deben también evitarse, pues pueden ser nocivas.
A lo mejor ya lo sabíais,pero como yo no
- Solebo
- Administradora del Foro

- Mensajes: 74229
- Registrado: Lun Ene 22, 2007 4:22 pm
- Ubicación: En Córdoba, cuando no en la higuera
- Agradecido : 11161 veces
- Agradecimiento recibido: 8678 veces
- Género:
Hola!
Viendo que este tema está un poco paradillo voy responder al síndrome que propuso Angy
SINDROME POSTCAIDA
Empezaré primero por hacer una introducción al tema
Las caídas constituyen un hecho frecuente en la edad avanzada y suponen una de las principales causas de lesiones, de incapacidad y de muerte en este grupo de población
1. En Geriatría son, además, uno de los indicadores más importantes a la hora de establecer
criterios para identificar al “anciano frágil“. El aumento de la esperanza de vida entre los mayores
hace que la caída se haya convertido en un problema biopsicosocial de primera magnitud. Esto corrobora su importancia así como la necesidad que tenemos los profesionales en contacto asistencial con el anciano de estar especialmente alertados para detectar precozmente los factores de riesgo en las
caídas y poder aplicar las pertinentes medidas preventivas y terapéuticas.
Las caídas se consideran como uno de los principales tópicos o síndromes geriátricos, entre otras razones por:
– su elevada prevalencia e incidencia en la vejez
– sus graves consecuencias médicas, psíquicas, socio-familiares y económicas.
– la posibilidad de prevención satisfactoria con medidas adecuadas, perfectamente objetivables, que permiten, al menos, minimizar su efectos.
– la posibilidad de establecer grupos de riesgo y de actuar enérgicamente mediante la valoración de las circunstancias concurrentes en cada caso.
– La seguridad de que es posible evitar muchos de sus efectos adversos, sobretodo la dependencia,
el temor a su repetición y el inicio de invalidez.
En el anciano, contrariamente a lo observado en el adulto joven, la caída raramente es accidental y enla mayoría de las ocasiones va a ser el resultado de una inadecuación entre el sujeto y su entorno. Desconocer o no tener en cuenta los diferentes factores de riesgo contribuirá a que se produzcan con sus múltiples consecuencias a corto y largo plazo.
Consecuencias psicológicas de las caídas: El síndrome postcaída
Las secuelas que desde un punto de vista psicológico puede llevar consigo una caída suelen agruparse bajo el epígrafe de síndrome postcaída. Podríamos definirlo como el conjunto de consecuencias a corto y
largo plazo, producidas tras el hecho físico de la caída, dentro de la esfera psíquica, en el ámbito de
las cogniciones y emociones, que provocan conductas y actitudes con resultado de restricción o disminución en las actividades físicas y sociales.
Sus características básicas serían:
La inmovilidad autoprotectora. Esta alteración de la movilidad conducirá, si no se remedia, a la dependencia del entorno, es decir a la pérdida de la capacidad para llevar a cabo las actividades básicas e instrumentales cotidianas. Supone el resultado de una serie concatenada de hechos sobre los que sí podemos actuar: caída, dolor y lesiones físicas (de mayor o menor grado), miedo y ansiedad de volver a caer, sobreprotección del entorno, reposo anómalamente recomendado por los profesionales y, por lo general, una intervención sanitaria insuficiente (especialmente a nivel rehabilitador)
Modelos explicativos del síndrome postcaída.-
El condicionamiento clásico puede explicar la presencia de reacciones emocionales negativas razonables como, por ejemplo, el miedo a salir de la vivienda habitual que puede desarrollar un anciano tras caer en un determinado lugar de su calle, barrio o ciudad o, lo que es peor, el miedo a ambular tras sufrir una caída en su propio domicilio. De acuerdo con el modelo simplificado la caída, como estímulo que evoca la respuesta de miedo, ocurre en un lugar concreto de la calle o del hogar, y debido al emparejamiento un estímulo neutro como el de encontrarse de nuevo en ese lugar u otro que se lo recuerde se asociará a miedo. Pero ¿y porqué una caída puede evolucionar hacia el temor a salir del hogar o, incluso, a evitar la ambulación en cualquier circunstancia restringiendo la vida del sujeto?. Para ello apelamos al concepto de generalización, es decir, que una vez aprendida la respuesta ante una determinada situación, ésta tenderá a extenderse a otras a lo largo de una dimensión de similitud o bien ante la simple anticipación cognitiva de la misma. La experiencia de la caída también puede relacionarse con el condicionamiento operante, provocando la evitación o el rechazo del anciano a salir o a efectuar la mínima actividad deambulatoria. De esta forma el sujeto alivia su miedo (experiencia que actúa como elemento reforzador) manteniendo así las respuestas. Este refuerzo de evitación se puede seguir reforzando a través del propio personal cuidador del centro residencial donde se aloje el anciano o bien por medio de sus familiares cuando aquel vive en su hogar. El hecho es que tras fallar los ruegos e intentos varios para que se levante y se mueva, finalmente decidirán o permitirán que permanezca confinado en su cama, silla de ruedas o sillón. De esta manera se aprende y refuerza una conducta de dependencia.
En otros ancianos las respuestas de negación a caminar o a salir de su hogar o de la residencia pueden
aprenderse por observación directa, imitación o modelado. La gente tiende a imitar conductas que
comprueba son reforzadas por el entorno inmediato. Así, un anciano puede desarrollar temor a caerse
tras conocer que un vecino o compañero del centro ha sufrido una caída con traumatismo que requiere
ingreso hospitalario. También la propia atención que cuidadores o familiares proporcionen al compañero de habitación postrado en la cama tras una caída podrá ser factor favorecedor de tal conducta en el otro, incluso sin experiencia previa de caída.
Desde la perspectiva de la psicología conductual a este tipo de ancianos con miedo a la caída no se les
evalúa negativamente para su comprensión, tal y como suele realizarse desde la óptica psicoanalista,
sino que se considera que sus respuestas están determinadas por las leyes universales del aprendizaje.
Objetivos terapéuticos del programa de intervención psicológica.-
Dado que las conductas problema que aparecen en el síndrome postcaída son:
1. Las conductas de evitación como tendencia a la inmovilidad, negación parcial (no ambular por determinados lugares), quejas psicosomáticas variadas, negativa a utilizar dispositivos de ayuda,etc.
2. Las alteraciones cognitivas como ansiedad anticipatoria, evaluación negativa de los propios recursos, distorsión de síntomas somáticos, rumiaciones de evitación, etc.
Todo ello justifica la necesidad de incluir como objetivos terapéuticos concretos los siguientes:
- mejorar su estado anímico y físico
- reducir las respuestas de ansiedad
- disminuir las elaboraciones cognitivas
- eliminar las conductas de evitación que persistirá en el tiempo si no se corrige debidamente.
Hasta prontito
Viendo que este tema está un poco paradillo voy responder al síndrome que propuso Angy
SINDROME POSTCAIDA
Empezaré primero por hacer una introducción al tema
Las caídas constituyen un hecho frecuente en la edad avanzada y suponen una de las principales causas de lesiones, de incapacidad y de muerte en este grupo de población
1. En Geriatría son, además, uno de los indicadores más importantes a la hora de establecer
criterios para identificar al “anciano frágil“. El aumento de la esperanza de vida entre los mayores
hace que la caída se haya convertido en un problema biopsicosocial de primera magnitud. Esto corrobora su importancia así como la necesidad que tenemos los profesionales en contacto asistencial con el anciano de estar especialmente alertados para detectar precozmente los factores de riesgo en las
caídas y poder aplicar las pertinentes medidas preventivas y terapéuticas.
Las caídas se consideran como uno de los principales tópicos o síndromes geriátricos, entre otras razones por:
– su elevada prevalencia e incidencia en la vejez
– sus graves consecuencias médicas, psíquicas, socio-familiares y económicas.
– la posibilidad de prevención satisfactoria con medidas adecuadas, perfectamente objetivables, que permiten, al menos, minimizar su efectos.
– la posibilidad de establecer grupos de riesgo y de actuar enérgicamente mediante la valoración de las circunstancias concurrentes en cada caso.
– La seguridad de que es posible evitar muchos de sus efectos adversos, sobretodo la dependencia,
el temor a su repetición y el inicio de invalidez.
En el anciano, contrariamente a lo observado en el adulto joven, la caída raramente es accidental y enla mayoría de las ocasiones va a ser el resultado de una inadecuación entre el sujeto y su entorno. Desconocer o no tener en cuenta los diferentes factores de riesgo contribuirá a que se produzcan con sus múltiples consecuencias a corto y largo plazo.
Consecuencias psicológicas de las caídas: El síndrome postcaída
Las secuelas que desde un punto de vista psicológico puede llevar consigo una caída suelen agruparse bajo el epígrafe de síndrome postcaída. Podríamos definirlo como el conjunto de consecuencias a corto y
largo plazo, producidas tras el hecho físico de la caída, dentro de la esfera psíquica, en el ámbito de
las cogniciones y emociones, que provocan conductas y actitudes con resultado de restricción o disminución en las actividades físicas y sociales.
Sus características básicas serían:
La inmovilidad autoprotectora. Esta alteración de la movilidad conducirá, si no se remedia, a la dependencia del entorno, es decir a la pérdida de la capacidad para llevar a cabo las actividades básicas e instrumentales cotidianas. Supone el resultado de una serie concatenada de hechos sobre los que sí podemos actuar: caída, dolor y lesiones físicas (de mayor o menor grado), miedo y ansiedad de volver a caer, sobreprotección del entorno, reposo anómalamente recomendado por los profesionales y, por lo general, una intervención sanitaria insuficiente (especialmente a nivel rehabilitador)
Modelos explicativos del síndrome postcaída.-
El condicionamiento clásico puede explicar la presencia de reacciones emocionales negativas razonables como, por ejemplo, el miedo a salir de la vivienda habitual que puede desarrollar un anciano tras caer en un determinado lugar de su calle, barrio o ciudad o, lo que es peor, el miedo a ambular tras sufrir una caída en su propio domicilio. De acuerdo con el modelo simplificado la caída, como estímulo que evoca la respuesta de miedo, ocurre en un lugar concreto de la calle o del hogar, y debido al emparejamiento un estímulo neutro como el de encontrarse de nuevo en ese lugar u otro que se lo recuerde se asociará a miedo. Pero ¿y porqué una caída puede evolucionar hacia el temor a salir del hogar o, incluso, a evitar la ambulación en cualquier circunstancia restringiendo la vida del sujeto?. Para ello apelamos al concepto de generalización, es decir, que una vez aprendida la respuesta ante una determinada situación, ésta tenderá a extenderse a otras a lo largo de una dimensión de similitud o bien ante la simple anticipación cognitiva de la misma. La experiencia de la caída también puede relacionarse con el condicionamiento operante, provocando la evitación o el rechazo del anciano a salir o a efectuar la mínima actividad deambulatoria. De esta forma el sujeto alivia su miedo (experiencia que actúa como elemento reforzador) manteniendo así las respuestas. Este refuerzo de evitación se puede seguir reforzando a través del propio personal cuidador del centro residencial donde se aloje el anciano o bien por medio de sus familiares cuando aquel vive en su hogar. El hecho es que tras fallar los ruegos e intentos varios para que se levante y se mueva, finalmente decidirán o permitirán que permanezca confinado en su cama, silla de ruedas o sillón. De esta manera se aprende y refuerza una conducta de dependencia.
En otros ancianos las respuestas de negación a caminar o a salir de su hogar o de la residencia pueden
aprenderse por observación directa, imitación o modelado. La gente tiende a imitar conductas que
comprueba son reforzadas por el entorno inmediato. Así, un anciano puede desarrollar temor a caerse
tras conocer que un vecino o compañero del centro ha sufrido una caída con traumatismo que requiere
ingreso hospitalario. También la propia atención que cuidadores o familiares proporcionen al compañero de habitación postrado en la cama tras una caída podrá ser factor favorecedor de tal conducta en el otro, incluso sin experiencia previa de caída.
Desde la perspectiva de la psicología conductual a este tipo de ancianos con miedo a la caída no se les
evalúa negativamente para su comprensión, tal y como suele realizarse desde la óptica psicoanalista,
sino que se considera que sus respuestas están determinadas por las leyes universales del aprendizaje.
Objetivos terapéuticos del programa de intervención psicológica.-
Dado que las conductas problema que aparecen en el síndrome postcaída son:
1. Las conductas de evitación como tendencia a la inmovilidad, negación parcial (no ambular por determinados lugares), quejas psicosomáticas variadas, negativa a utilizar dispositivos de ayuda,etc.
2. Las alteraciones cognitivas como ansiedad anticipatoria, evaluación negativa de los propios recursos, distorsión de síntomas somáticos, rumiaciones de evitación, etc.
Todo ello justifica la necesidad de incluir como objetivos terapéuticos concretos los siguientes:
- mejorar su estado anímico y físico
- reducir las respuestas de ansiedad
- disminuir las elaboraciones cognitivas
- eliminar las conductas de evitación que persistirá en el tiempo si no se corrige debidamente.
Hasta prontito
- Solebo
- Administradora del Foro

- Mensajes: 74229
- Registrado: Lun Ene 22, 2007 4:22 pm
- Ubicación: En Córdoba, cuando no en la higuera
- Agradecido : 11161 veces
- Agradecimiento recibido: 8678 veces
- Género:
- angy
- Moderador/a Auxiliar

- Mensajes: 5940
- Registrado: Jue Ene 25, 2007 6:03 pm
- Ubicación: Entre Madrid y la Luna
- Agradecimiento recibido: 1 vez
El Síndrome de las piernas inquietas (RLS por sus siglas en inglés, Restless-Legs-Syndrome) es un trastorno neurológico caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas y un impulso incontrolable de moverse cuando se está descansando, en un esfuerzo para aliviar estas sensaciones.
Las personas a menudo describen las sensaciones del RLS como «quemantes», como si algo se les jalara o se les deslizara, o como si insectos treparan por el interior de sus piernas. Estas sensaciones, a menudo llamadas parestesias (sensaciones anormales) o disestesias (sensaciones anormales desagradables), varían en gravedad de desagradables a irritantes, a dolorosas.
El aspecto más distintivo o poco usual del trastorno es que los síntomas son activados por el hecho de acostarse y tratar de relajarse. Como resultado, la mayoría de las personas con RLS tienen dificultad para conciliar y mantener el sueño. Si no se trata, el trastorno provoca agotamiento y fatiga durante el día. Muchas personas con RLS informan de que su trabajo, sus relaciones personales y las actividades diarias resultan muy afectadas como resultado del cansancio. A menudo no se pueden concentrar, tienen la memoria deteriorada, o fallan en el cumplimiento de sus tareas diarias.
Algunos investigadores estiman que el RLS afecta hasta un 8% de la población mundial. Sin embargo, otros consideran que la ocurrencia es mayor porque se cree que no se diagnostica lo suficiente y, en algunos casos, no se diagnostica correctamente. Algunas personas con el síndrome no buscan atención médica pensando que no se les va a tomar en serio, que sus síntomas son muy leves o que su problema no se puede tratar. Algunos médicos, equivocadamente, atribuyen los síntomas al nerviosismo, al insomnio, al estrés, a la artritis, a los calambres musculares o al envejecimiento.
El RLS ocurre en ambos sexos, pero la incidencia puede ser ligeramente mayor en las mujeres. Aunque el síndrome puede comenzar a cualquier edad, aun tan temprano como en la infancia, la mayoría de los pacientes severamente afectados son de edad media o mayores. Además, la severidad del trastorno parece aumentar con la edad. Los pacientes mayores sufren los síntomas con más frecuencia y durante períodos de tiempo más largos.
¿Cuál es su origen?El origen del Síndrome de Piernas Inquietas podría ser un trastorno del sistema dopaminérgico a nivel del sistema nervioso central. La dopamina "es un neurotransmisor cerebral necesario para la realización y coordinación de los movimientos", precisa el Dr. García-Borreguero, y los pacientes con SPI tendrían una reducción en sus niveles de dopamina, un descenso "cuya causa última no la sabemos aún", reconoce.
No obstante, parece que en los pacientes con déficit de dopamina "hay también una dificultad para almacenar el hierro en el cerebro y para reutilizarlo", detalla este especialista en trastornos del sueño. Y esa falta de hierro, "llevaría a una disminución de la actividad del sistema dopaminérgico y la consiguiente reducción de los niveles de dopamina", revela.
Así, aproximadamente uno de cada cuatro casos de Síndrome de Piernas Inquietas está asociado a uremia, embarazo, déficit de hierro, artritis reumatoide, neuropatía periférica o por la ingesta de determinados fármacos. Aunque en la mayoría de pacientes, "el origen es genético", afirma el Dr. García-Borreguero. Entre cinco y siete de cada diez afectados tiene un familiar de primer grado (hermanos, padres, hijos), también afectado por el mismo síndrome.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de un Síndrome de Piernas Inquietas se hace fundamentalmente por la historia clínica del paciente y los síntomas que experimenta. Una primera detección se puede hacer en la consulta de atención primaria en la que, según la severidad del caso, también se puede empezar a tratar. Pero en casos más graves, es necesario remitir al paciente a un neurólogo o a una unidad especializada en trastornos del sueño como las que lideran los doctores García-Borreguero y Eduard Estivill en Madrid y Barcelona, respectivamente.
"La confirmación diagnóstica", si es necesario, "puede hacerse mediante una polisommnografía -o estudio del sueño- demostrando la presencia de contracciones bruscas del electromiograma tibial en vigilia pre-sueño que en muchos casos persisten durante el sueño", explica la también especialista Dra. Francesca Cañelles, de la Unidad del Sueño de la Clínica Palma Planas de Mallorca.
¿Cómo se trata?El primer paso es averiguar, si es posible, el origen del problema. Por ejemplo, investigando si existe un déficit de hierro. En ese caso, se debería suministrar suplementos de hierro por vía oral.
En casos leves en los que no se pueda identificar una causa, bastaría con sencillos consejos para evitar la privación del sueño, como practicar ejercicios, retrasar el momento de ir a la cama, darse un baño caliente, evitar el alcohol, el café y el tabaco.
Pero en casos más severos, es necesario un tratamiento farmacológico. En este sentido, a mediados de los años 80, el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas experimentó un avance al comprobarse que la levodopa, un fármaco que revolucionó el tratamiento del Parkinson, también era eficaz en el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas.
Sin embargo, ahora sabemos que "la levodopa a medio plazo puede producir una potenciación de los síntomas", explica el Dr. García Borreguero, por lo que el desarrollo de fármacos se ha centrado en nuevos agonistas dopaminérgicos que consiguen "una respuesta positiva en entre un 60 y un 80 por ciento de los pacientes", afirma este especialista.
En casos de SPI en pacientes que sufren también diabetes o neuropatía, se recomienda otros fármacos de la familia de los anticonvulsivantes. Y en pacientes que son resistentes al tratamiento dopaminérgico, puede recomendarse el uso de opiáceos.
He añadido cosillas que me han pasado xa q quede más completito. ¡Gracias, eres en sol!
Y propongo: Sindrome de Ganser Si ya está me lo decis y lo cambio ¿ok?
Las personas a menudo describen las sensaciones del RLS como «quemantes», como si algo se les jalara o se les deslizara, o como si insectos treparan por el interior de sus piernas. Estas sensaciones, a menudo llamadas parestesias (sensaciones anormales) o disestesias (sensaciones anormales desagradables), varían en gravedad de desagradables a irritantes, a dolorosas.
El aspecto más distintivo o poco usual del trastorno es que los síntomas son activados por el hecho de acostarse y tratar de relajarse. Como resultado, la mayoría de las personas con RLS tienen dificultad para conciliar y mantener el sueño. Si no se trata, el trastorno provoca agotamiento y fatiga durante el día. Muchas personas con RLS informan de que su trabajo, sus relaciones personales y las actividades diarias resultan muy afectadas como resultado del cansancio. A menudo no se pueden concentrar, tienen la memoria deteriorada, o fallan en el cumplimiento de sus tareas diarias.
Algunos investigadores estiman que el RLS afecta hasta un 8% de la población mundial. Sin embargo, otros consideran que la ocurrencia es mayor porque se cree que no se diagnostica lo suficiente y, en algunos casos, no se diagnostica correctamente. Algunas personas con el síndrome no buscan atención médica pensando que no se les va a tomar en serio, que sus síntomas son muy leves o que su problema no se puede tratar. Algunos médicos, equivocadamente, atribuyen los síntomas al nerviosismo, al insomnio, al estrés, a la artritis, a los calambres musculares o al envejecimiento.
El RLS ocurre en ambos sexos, pero la incidencia puede ser ligeramente mayor en las mujeres. Aunque el síndrome puede comenzar a cualquier edad, aun tan temprano como en la infancia, la mayoría de los pacientes severamente afectados son de edad media o mayores. Además, la severidad del trastorno parece aumentar con la edad. Los pacientes mayores sufren los síntomas con más frecuencia y durante períodos de tiempo más largos.
¿Cuál es su origen?El origen del Síndrome de Piernas Inquietas podría ser un trastorno del sistema dopaminérgico a nivel del sistema nervioso central. La dopamina "es un neurotransmisor cerebral necesario para la realización y coordinación de los movimientos", precisa el Dr. García-Borreguero, y los pacientes con SPI tendrían una reducción en sus niveles de dopamina, un descenso "cuya causa última no la sabemos aún", reconoce.
No obstante, parece que en los pacientes con déficit de dopamina "hay también una dificultad para almacenar el hierro en el cerebro y para reutilizarlo", detalla este especialista en trastornos del sueño. Y esa falta de hierro, "llevaría a una disminución de la actividad del sistema dopaminérgico y la consiguiente reducción de los niveles de dopamina", revela.
Así, aproximadamente uno de cada cuatro casos de Síndrome de Piernas Inquietas está asociado a uremia, embarazo, déficit de hierro, artritis reumatoide, neuropatía periférica o por la ingesta de determinados fármacos. Aunque en la mayoría de pacientes, "el origen es genético", afirma el Dr. García-Borreguero. Entre cinco y siete de cada diez afectados tiene un familiar de primer grado (hermanos, padres, hijos), también afectado por el mismo síndrome.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de un Síndrome de Piernas Inquietas se hace fundamentalmente por la historia clínica del paciente y los síntomas que experimenta. Una primera detección se puede hacer en la consulta de atención primaria en la que, según la severidad del caso, también se puede empezar a tratar. Pero en casos más graves, es necesario remitir al paciente a un neurólogo o a una unidad especializada en trastornos del sueño como las que lideran los doctores García-Borreguero y Eduard Estivill en Madrid y Barcelona, respectivamente.
"La confirmación diagnóstica", si es necesario, "puede hacerse mediante una polisommnografía -o estudio del sueño- demostrando la presencia de contracciones bruscas del electromiograma tibial en vigilia pre-sueño que en muchos casos persisten durante el sueño", explica la también especialista Dra. Francesca Cañelles, de la Unidad del Sueño de la Clínica Palma Planas de Mallorca.
¿Cómo se trata?El primer paso es averiguar, si es posible, el origen del problema. Por ejemplo, investigando si existe un déficit de hierro. En ese caso, se debería suministrar suplementos de hierro por vía oral.
En casos leves en los que no se pueda identificar una causa, bastaría con sencillos consejos para evitar la privación del sueño, como practicar ejercicios, retrasar el momento de ir a la cama, darse un baño caliente, evitar el alcohol, el café y el tabaco.
Pero en casos más severos, es necesario un tratamiento farmacológico. En este sentido, a mediados de los años 80, el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas experimentó un avance al comprobarse que la levodopa, un fármaco que revolucionó el tratamiento del Parkinson, también era eficaz en el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas.
Sin embargo, ahora sabemos que "la levodopa a medio plazo puede producir una potenciación de los síntomas", explica el Dr. García Borreguero, por lo que el desarrollo de fármacos se ha centrado en nuevos agonistas dopaminérgicos que consiguen "una respuesta positiva en entre un 60 y un 80 por ciento de los pacientes", afirma este especialista.
En casos de SPI en pacientes que sufren también diabetes o neuropatía, se recomienda otros fármacos de la familia de los anticonvulsivantes. Y en pacientes que son resistentes al tratamiento dopaminérgico, puede recomendarse el uso de opiáceos.
He añadido cosillas que me han pasado xa q quede más completito. ¡Gracias, eres en sol!
Y propongo: Sindrome de Ganser Si ya está me lo decis y lo cambio ¿ok?
síndrome de Ganser
Trastorno disociativo atípico y poco frecuente, caracterizado por respuestas aparentemente sin sentido pero muy aproximadas dadas por el paciente a las preguntas que le son formuladas. Debe distinguirse de los trastornos ficticios y de la simulación. .También están presentes otros trastornos de conciencia.
Medea la definición de sindrome es: En medicina, un síndrome (del griego syndromé, concurso) es un cuadro clínico o conjunto sintomático con cierto significado y que por sus características posee cierta identidad; es decir, un grupo significativo de síntomas y signos (elementos semiológicos), que concurren en tiempo y forma, caracterizando un estado morboso determinado.
Segun esto q es q casi todo es un sindrome??
Pregunta: SD de Kleine-Levin

Trastorno disociativo atípico y poco frecuente, caracterizado por respuestas aparentemente sin sentido pero muy aproximadas dadas por el paciente a las preguntas que le son formuladas. Debe distinguirse de los trastornos ficticios y de la simulación. .También están presentes otros trastornos de conciencia.
Medea la definición de sindrome es: En medicina, un síndrome (del griego syndromé, concurso) es un cuadro clínico o conjunto sintomático con cierto significado y que por sus características posee cierta identidad; es decir, un grupo significativo de síntomas y signos (elementos semiológicos), que concurren en tiempo y forma, caracterizando un estado morboso determinado.
Segun esto q es q casi todo es un sindrome??
Pregunta: SD de Kleine-Levin
Ves cosas y dices,"¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, "¿Por qué no?".
George Bernard Shaw
George Bernard Shaw
- angy
- Moderador/a Auxiliar

- Mensajes: 5940
- Registrado: Jue Ene 25, 2007 6:03 pm
- Ubicación: Entre Madrid y la Luna
- Agradecimiento recibido: 1 vez
Hola!!! he encontrado unas cosillas del síndrome de Ganser y he pensado que puede venir bien, así que lo pongo y aprovecho para recordar que nirvana ha propuesto el SD de Kleine-Levin y ya de paso, deciros que he puesto pistilla en el juego de auntores.
Síndrome (pseudodemencia) de Ganser:
En este contexto de imprecisión conceptual de la pseudodemencia, durante más de un siglo -aunque con interés decreciente- ha permanecido un conjunto de síntomas descritos por Ganser en 1897 en tres presidiarios, que caracterizó como un "estado crepuscular histérico", y que con varios sinónimos (síndrome de Münchausen, trastorno facticio, psicosis carcelaria, simulación, pseudodemencia, debilidad pretendida, obnubilación facticia, respuestas sin sentido, estado crepuscular de Ganser, complejo sintomático de respuestas absurdas, reacción primitiva, síndrome de respuestas aproximadas y paralogía) ha llegado hasta el CIE-10 (englobado en "otros trastornos disociativos" -F44.8- y síndrome de Ganser -F44.80) y en el DSM-IV (incluido en los "trastornos disociativos no especificados").
En sus comienzos, la "pseudodemencia de Ganser" motivó debates y toma de posición por parte de las máximas figuras psiquiátricas del momento. Kretschmer estableció el concepto de "tempestad de movimientos" (bewegungssturm) como respuesta atávica (mecanismos filogenéticos instintivos) ante situaciones de miedo, ansiedad, etc. (concretamente conflictos eróticos o peligro de muerte). Como ejemplos de reacciones histéricas serían la neurosis de ansiedad, la histeria de conversión y el síndrome de Ganser. Este último "se distingue por una conducta falsa y teatral [...] y es una tendencia histérica que linda con la simulación" (15). Este debate entre simulación o histeria, entre prisión o libertad, entre juzgado u hospital ha ocupado a psiquiatras (o antipsiquiatras) como Laing y White, entre otros.
En 1908, para Bleuler el síndrome de Ganser sería una forma de esquizofrenia, "una simulación de locura imaginada por el paciente, que está bajo el control de su inconsciente", un "puerilismo histérico" (16). En general, las interpretaciones han ido paralelas a las teorías vigentes en su momento.
Estado actual:
El interés por el síndrome de Ganser ha decaído en los últimos decenios, ya que el ritmo de publicaciones con dicho epónimo ha disminuido de forma notable. Incluso para algunos, el síndrome se reduce al "síntoma" de Ganser (los paralogismos o pararrespuestas, vorbereiden). En la actualidad ha prevalecido la idea de considerar el síndrome de Ganser como un trastorno disociativo, es decir, "una alteración de las funciones integradoras de la conciencia, la identidad, la memoria y la percepción del entorno" (DSM-IV). La CIE-10 considera los trastornos disociativos como trastornos conversivos que forman parte de las alteraciones neuróticas cuya etiología es una situación estresante de origen psicógeno, y el síndrome de Ganser como un trastorno "complejo, descrito por Ganser y caracterizado por pararrespuestas, por lo general acompañadas de otros síntomas disociativos diversos, y que suelen presentarse en circunstancias que sugieren una etiología psicógena". En el DSM-III se describía el síndrome de Ganser como un trastorno en el que "el individuo suele dar respuestas aproximadas a las preguntas y existen otros síntomas asociados, como amnesia, desorientación, alteraciones perceptivas, fugas y síntomas de conversión".
En una revisión actualizada de la mexicana Quintanilla se describen 72 casos de síndrome de Ganser analizados desde 1953 hasta 2001. De ellos, 57 eran hombres (79,17%) y 15 mujeres (20,83%). De los 72 casos, 29 (40,28%) eran criminales y 43 (59,72%) no lo eran. De los 29 criminales sólo un caso era mujer (17).
Como elementos precipitantes del cuadro en 30 pacientes (41,7%) se encontró un factor orgánico, pero fue más frecuente el estrés psicosocial en 35 pacientes (48,6%). Los síntomas de este colectivo están representados en la Tabla 2.
(JOE, no sé copiar la tabla, así que a quien le interese está aquí: http://www.ttmed.com/demencias/main_spn ... N=61347578
El diagnóstico de síndrome de Ganser como no asociado a otra morbilidad psiquiátrica se dio tan sólo en 13 casos. Se consideraron trastornos psicóticos el 30,56% (depresión psicótica 15,28% y esquizofrenia 15,28 %) y trastornos neuróticos el 16,6% (depresión neurótica 1,39%, histeria 11,11% y neurosis de ansiedad 4,17%). Además, se consideraron trastornos ficticios el 1,39%, trastornos de la personalidad el 20,83%, y trastornos orgánicos cerebrales el 12,5%.
En definitiva, la pseudodemencia de Ganser es un trastorno que se intentó incorporar a la nosología neuropsiquiátrica en épocas en que no estaba bien definido el concepto de demencia, tal como lo está en la actualidad, y parecía corresponder a episodios agudos confusionales -muchos simulados- en pacientes con importante comorbilidad psiquiátrica, substrato psicopático y en situaciones de importante estrés psicosocial.
Síndrome (pseudodemencia) de Ganser:
En este contexto de imprecisión conceptual de la pseudodemencia, durante más de un siglo -aunque con interés decreciente- ha permanecido un conjunto de síntomas descritos por Ganser en 1897 en tres presidiarios, que caracterizó como un "estado crepuscular histérico", y que con varios sinónimos (síndrome de Münchausen, trastorno facticio, psicosis carcelaria, simulación, pseudodemencia, debilidad pretendida, obnubilación facticia, respuestas sin sentido, estado crepuscular de Ganser, complejo sintomático de respuestas absurdas, reacción primitiva, síndrome de respuestas aproximadas y paralogía) ha llegado hasta el CIE-10 (englobado en "otros trastornos disociativos" -F44.8- y síndrome de Ganser -F44.80) y en el DSM-IV (incluido en los "trastornos disociativos no especificados").
En sus comienzos, la "pseudodemencia de Ganser" motivó debates y toma de posición por parte de las máximas figuras psiquiátricas del momento. Kretschmer estableció el concepto de "tempestad de movimientos" (bewegungssturm) como respuesta atávica (mecanismos filogenéticos instintivos) ante situaciones de miedo, ansiedad, etc. (concretamente conflictos eróticos o peligro de muerte). Como ejemplos de reacciones histéricas serían la neurosis de ansiedad, la histeria de conversión y el síndrome de Ganser. Este último "se distingue por una conducta falsa y teatral [...] y es una tendencia histérica que linda con la simulación" (15). Este debate entre simulación o histeria, entre prisión o libertad, entre juzgado u hospital ha ocupado a psiquiatras (o antipsiquiatras) como Laing y White, entre otros.
En 1908, para Bleuler el síndrome de Ganser sería una forma de esquizofrenia, "una simulación de locura imaginada por el paciente, que está bajo el control de su inconsciente", un "puerilismo histérico" (16). En general, las interpretaciones han ido paralelas a las teorías vigentes en su momento.
Estado actual:
El interés por el síndrome de Ganser ha decaído en los últimos decenios, ya que el ritmo de publicaciones con dicho epónimo ha disminuido de forma notable. Incluso para algunos, el síndrome se reduce al "síntoma" de Ganser (los paralogismos o pararrespuestas, vorbereiden). En la actualidad ha prevalecido la idea de considerar el síndrome de Ganser como un trastorno disociativo, es decir, "una alteración de las funciones integradoras de la conciencia, la identidad, la memoria y la percepción del entorno" (DSM-IV). La CIE-10 considera los trastornos disociativos como trastornos conversivos que forman parte de las alteraciones neuróticas cuya etiología es una situación estresante de origen psicógeno, y el síndrome de Ganser como un trastorno "complejo, descrito por Ganser y caracterizado por pararrespuestas, por lo general acompañadas de otros síntomas disociativos diversos, y que suelen presentarse en circunstancias que sugieren una etiología psicógena". En el DSM-III se describía el síndrome de Ganser como un trastorno en el que "el individuo suele dar respuestas aproximadas a las preguntas y existen otros síntomas asociados, como amnesia, desorientación, alteraciones perceptivas, fugas y síntomas de conversión".
En una revisión actualizada de la mexicana Quintanilla se describen 72 casos de síndrome de Ganser analizados desde 1953 hasta 2001. De ellos, 57 eran hombres (79,17%) y 15 mujeres (20,83%). De los 72 casos, 29 (40,28%) eran criminales y 43 (59,72%) no lo eran. De los 29 criminales sólo un caso era mujer (17).
Como elementos precipitantes del cuadro en 30 pacientes (41,7%) se encontró un factor orgánico, pero fue más frecuente el estrés psicosocial en 35 pacientes (48,6%). Los síntomas de este colectivo están representados en la Tabla 2.
(JOE, no sé copiar la tabla, así que a quien le interese está aquí: http://www.ttmed.com/demencias/main_spn ... N=61347578
El diagnóstico de síndrome de Ganser como no asociado a otra morbilidad psiquiátrica se dio tan sólo en 13 casos. Se consideraron trastornos psicóticos el 30,56% (depresión psicótica 15,28% y esquizofrenia 15,28 %) y trastornos neuróticos el 16,6% (depresión neurótica 1,39%, histeria 11,11% y neurosis de ansiedad 4,17%). Además, se consideraron trastornos ficticios el 1,39%, trastornos de la personalidad el 20,83%, y trastornos orgánicos cerebrales el 12,5%.
En definitiva, la pseudodemencia de Ganser es un trastorno que se intentó incorporar a la nosología neuropsiquiátrica en épocas en que no estaba bien definido el concepto de demencia, tal como lo está en la actualidad, y parecía corresponder a episodios agudos confusionales -muchos simulados- en pacientes con importante comorbilidad psiquiátrica, substrato psicopático y en situaciones de importante estrés psicosocial.
A ver, yo tengo otros q creo no están... los voy a contestar yo misma si os parece con los apuntes de Cede q es lo unico q tengo.
Síndrome adrenogenital (SAG): con origen en una hiperproducción de una hormona masculinizante en las glándulas suprarrenales. CUando se produce en niñas, implica una serie de disfunciones como la aparición de genitales femeninos en el interior y masculinos en el exterior.
S. Gestágeno inducido: origen en el tratamiento de la madre durante el embarazo con gestágenos para impedir el aborto. En fetos femeninos contribuye a q se "masculinicen" en mayor o menor medida.
Ahora no me acuerdo dentro de q temas vienen incluidos y porq (q rabia me da!), si alguien se acuerda... solo me he leido personalidad y psicopatologia infantil hasta las dislexias. Vamos, q tampoco es tan dificil de encontrar, pero no lo veo
Síndrome adrenogenital (SAG): con origen en una hiperproducción de una hormona masculinizante en las glándulas suprarrenales. CUando se produce en niñas, implica una serie de disfunciones como la aparición de genitales femeninos en el interior y masculinos en el exterior.
S. Gestágeno inducido: origen en el tratamiento de la madre durante el embarazo con gestágenos para impedir el aborto. En fetos femeninos contribuye a q se "masculinicen" en mayor o menor medida.
Ahora no me acuerdo dentro de q temas vienen incluidos y porq (q rabia me da!), si alguien se acuerda... solo me he leido personalidad y psicopatologia infantil hasta las dislexias. Vamos, q tampoco es tan dificil de encontrar, pero no lo veo
Escribe tus dudas en los sub-foros específicos.(Utiliza este sub-foro solo si no puedes ubicarla en ningún área)