Nº Aciertos: 133
Nº Errores: 40
Nº en Blanco: 0
Puntuación Total: 88,4678
Baremo: 7,69
Posición: 92
Nº de convocatorias: 4, todas a medio gas, ahora os cuento
Puesto estimado por las academias (si lo sabéis): 78
¿Por qué decidisteis empezar a prepararos el PIR?, ¿cómo ha sido vuestro camino hasta llegar aquí?, ¿cuánto tiempo le habéis dedicado?
Mi preparación para el PIR empezó bastante tiempo después de terminar la carrera. Yo me licencié en 2011 y para el mi y mi desconfianza, el PIR no era bajo ningún concepto una opción. Todo lo que yo había oido sobre él, es que era algo imposible de conseguir, para gente más inteligente de lo normal, que tenías que sacrificar mucho para solo cuatro años, etc... Creo que esto lo hemos escuchado un poco todos. Así que como tuve suerte tras licenciarme y encontré trabajo en un centro de conductores, ahí me quedé sin darle mayor vuelta al asunto. Empecé a ganar dinero con un contrato de psicóloga aunque fuese en un CRC, era muy joven y me sentía rica
Me debo de dar de alta en autónomos lo cual supuso un gran gasto y además los precios por las consultas de las compañías eran de risa... Me veía trabajando mucho por muy poco, de hecho, ganaba mucho mas en el centro de conductores y estaba contratada.
Todo esto me crea una crisis existencial con solo 26 años que tenía... Me planteo muchas cosas: montar algo por mi cuenta, ver solo pacientes privados, volver al centro de conductores y morirme del asco ahí... yo que sé!!
Me quedo entonces embarazada en 2016 y mi instinto maternal me lleva a darme de baja voluntaria en esta clínica. Quería vivir un tiempo de mi vida por fin sin estrés laboral, pacientes, batas blancas, mutuas, facturas y locuras varias. Así que me quedo en casa, disfruto de mi embarazo, tengo a mi primera hija y es aquí cuando me empiezo a plantear estudiar para el PIR (sí, con un bebé colgando de la teta... un poco surrealista, lo reconozco
Aunque me lo planteo, y algo me dice que en mi corazón hay una espinita clavada respecto a esto, no llego a dar el paso: hablo con academias, bicheo información, me doy de alta en foropir, etc... me aproximo pero lo sigo postergando. En mi cabeza algo me decía que yo eso no lo iba a conseguir, que era para gente tipo Einstein y que a donde iba yo con un bebé ahora a estudiar eso tan dificil.
Me vuelvo a quedar embarazada cuando mi niña solo tiene 4 meses, esta vez de mi hijo.
Aquí la casa me empieza ya a pesar, me veo como una ama de casa, poco realizada. Yo quería descansar de tanto curro pero ahora me pasa al revés, me veo un poco aburrida, así que ahora sí, me lanzo al PIR.
Buscando y con poco conocimiento de nada veo la academia APIR. Esto fue en agosto de 2017, mes además en el que yo me casaba y me iba de viaje de novios embarazada y con un bebé ya en el mundo. Me apunto a APIR y voy muy lenta, a mi ritmo, viendo clases de vez en cuando, estudiando a ratitos y haciendo algún simu. También voy a algunas clases los sábados por la mañana en la sede de Málaga y así voy enterandome un poco de la película. Aunque como digo, ahí mi prioridad era mi embarazo, mi boda, mi bebé y mi parto, que fue en Diciembre de 2017. El examen de esta convo era el 10 de Febrero de 2018. Así que me presento un poco para ver por donde me daba el aire, ya que ni siquiera había podido terminar todas las asignaturas y quedo el número 678.
Estoy contenta porque le había dedicado lo que le había dedicado, que era más bien poco, pero me empiezo a dar cuenta de lo que ya me decían...que esto no iba a ser un caminito de rosas. LLega el año 2018, segunda convocatoria, estoy más que a tope de motivación, aunque ahora sí me abro mi propio chiringuito y vuelvo a trabajar tras mi baja por maternidad, para poder compaginarlo.
El año anterior no había podido estudiar y este sí que sí me lo iba a sacar seguriiiisimo!!!
Mis niños son muy pequeños: una tiene poco más de un añito y está empezando a caminar, el otro es un bebé de meses.
Este año es duro por dos razones: a mi hijo le diagnostican espina bífida (aunque es leve gracias a Dios) y a mi Síndrome de Gilbert (también una afección leve del hígado pero que se sabe por exclusión, por lo que tuve que pasar por multitud de pruebas diagnósticas hasta dar con lo que tenía).
Este año pasé mucho miedo por ambos, se me fue la cabeza... dejé de estudiar de forma radical, todo el día estaba en hospitales, por mi o por mi niño, aunque mucho más por él. Me obsesioné con que andara, no quería que mi hijo estuviese en silla de ruedas, lo llevé a atención temprana, a neuropediatras, me obsesioné. Empecé medio a estudiar el 20 de noviembre de 2018 (nunca olvidaré la fecha) y me dije: pues haz lo que puedas en estos meses que te quedan y ya. Y así lo hice. Llegué a un examen espantoso (aquí empezó a cambiar la tendencia) y quedé la número 388.
Venga, ya estoy más cerca... Aquí me deprimí un poco y seguí trabajando, cogiendo más pacientes para "salvaguardar" un poco el trabajo, seguir teniendo experiencia, cotizar, ganarme un sueldo... Así que es uno de los años que menos horas le dedico. Si antes le dedicaba poco por todos los dramas, ahora ya menos. Sin embargo, es el año que más aprovecho y que más preparada me siento. Estudio de una forma más óptima, con tarjetas, me hago una cuenta de preguntas en instragram para compartir con los compañeros... Me veo bien, muy bien, estoy estudiando pocas horas pero como nunca, incluso por las noches me pongo a estudiar. Parece que mi vida empieza a fluir: mi hijo ya camina (casi a sus dos años), yo me siento útil y realizada....
Viene el examen, y nuevamente, muy muy complicado, hasta me lo parece más que el anterior de 2018... me quedo la 254... Me siento como un caracol, aproximandose a la meta pero de forma muyyyyy lenta... Este año sí que sufro un postpir traumático porque me veía muy preparada.
Cuarta convocatoria... casi casi no llego a haecerla. Quise abandonar. Tanta renuncia a disfrutar de mis niños tan pequeños tanto esfuerzo y malabares con la vida y no veía resultado alguno... ¿merece esto la pena?... Mi marido me anima a seguir y antes de que yo diga nada, me regala un curso a distancia en la academia Persever, que dentro del PIR es como "la niña bonita". Tiene unos simulacros supercurrados, las clases son muy buenas, trabajan con material de referencia.... Este puede ser mi último cartucho.
Entonces vuelvo a motivarme, me resumo el caballo, me miro el fonseca de psicosis, lo que haga falta, estoy a tope de motivación... Y cuando menos me lo espero... estalla una pandamia... Ha llegado el coronavirus y los colegios, cerrados.
Lo que me faltaba, ¿De dónde saco yo ahora el tiempo para estudiar? El colegio era mi única forma de conciliar estudio, trabajo y familia y ahora, cerrados desde el inicio de la pandemia, con tareas que la maestra me mandaba para hacer en casa y la propia presión de la pandemia, me veo sin recursos para afrontar este nuevo curso. Otra vez lo mismo de siempre, ¿pero es que el universo no me deja estudiarme este examen en condiciones?
Pues así fue, me puse a estudiar "de verdad" en septiembre cuando los colegios abrieron otra vez... Aunque durante el año mi marido me ayudó en cierta medida a coger algo de tiempo, pero evidentemente en ese transcurso del confinamiento fuimos un equipo y estuvimos el máximo tiempo haciendonos cargo de nuestros dos hijos y nuestos dos perros.
Bueno pues me pongo a estudiar, ver clases, ampliar algo más y hacerme muchas preguntas a mi misma (esta es mi forma favorita de estudiar) y estoy tan estresada que tengo montones de altibajos: lo cojo, lo dejo, lo cojo, lo dejo. Ya no quiero ser PIR, ahora sí y ahora no.
Entre tanta montaña rusa, un mes antes del examen me quedo sin olfato y me encuentro rara... me hago la PCR: Eres positivo, enciérrate en tu casa y no salgas en 10 días. Veeeenga, éramos pocos y parió la abuela
Me encuentro bien, pero estoy tan asustada y nerviosa que dejo de estudiar hasta por lo menos finales de febrero. Me dedico a descansar, a comer bien, ver la tele y desconectar hasta que me dan el alta. Se me queda una disfagia por covid que aun a día de hoy persiste.
Y bueno, llega el gran día. Yo con una apatía tremenda, me baja la regla el día del examen, me equivoco de ciudad y en vez de hacerlo en Málaga (para un año que lo habilitan), me voy a Granada (de pequeña me llamaban "la sabia despistada"
Reparten, y me encuentro con ese despropósito.... En fin, Alicia, esta ya si es tu última vez, rasca lo que puedas y que sea lo que Dios quiera. Y así fue. Salí del examen como si me hubiesen dado una paliza jajaja. Estaba convecida que qudaría más atrás que nunca, así que al día siguiente metí mis resultados en el estimador: 53 fallos dios mío. Venga, cierra esto y olvida para siempre.
Pasaban los días y el estimador iba cambiando: 50 fallos... ahora 46... Sale la plantilla del ministerio: anda! 44...Impugnaciones: 40 fallos. Ahora sí que sí me veo dentro, aunque en un número que sabñia que me iba a traer problemas... Finalmente quedo el 92 (aun provisional)
Y este número me da problemas porque prácticamente me imposibilita quedarme en Málaga que es mi ciudad, donde está mi marido, mis dos niños ya con 3 y 4 añitos, mis padres que me echan un cable a veces y el trabajo de mi marido. Así que por ahora, no tengo claro que no vaya a renunciar a la plaza.......
Ya me gustaría ser de otra ciudad menos demandada y asegurarme esto... Ahora mismo es un tema que tengo recurrente en mi cabeza y que ni sé como abordar.
¿Cuál ha sido el método de estudio que habéis seguido? (Materiales, manuales, academias, resúmenes, simulacros...)
Sobretodo preguntas, preguntas, preguntas y más. Este año por el tiempo que tuve me dediqué prácticamente a eso: simulacro que caía en mis manos, simulacro que yo hacía. Miles de preuntas en ANKI, que la recomiendo totalmente.... Y bueno años anteriores, vi clases, me hice tarjetas, resúmenes, esquemas... lo tìpico. Pero para mi la clave sin duda son las preguntas. Mis academias han sido APIR y PERSEVER.
Y por último... ¿cuál creéis que es el secreto para conseguir una plaza?, ¿qué consejos daríais?
No existen secretos, si no constancia y perseverar hasta que un día sale... Hay gente que lo saca en 6 meses y gente en 6 años... no es por nada en particular, es que sea tu examen, que te sepas las máximas preguntas y saques más netas que el resto, sin más.
Mi consejo, por decir un "secreto" es que nos entrenemos en responder preguntas feas, raras... que no sabemos. Porque así serán los examenes. Que huyamos de los simus de 15 fallos, eso no es realista.... Que tenemos que sacar entre 35 y 40!!! y eso será un buen simu del que aprender. Pero vamos, que si esto es lo que quieres, sigue con perseverancia hasta que un día te llegue, porque te va a llegar seguro.
Y bueno, aquí acaba la exposición de mi experiencia, que ya habéis tenido para rato jajajjaa, madre mía que tostón... Ojalá todo me salga bien y pueda celebrar mi plaza, que aun la tengo como en "standby" desgraciadamente...
Un saludo a todos,compañeros!!!!




