A un niño con un fuerte temor a permanecer solo en casa, el terapeuta le entrena en una sesión diciéndole: “cierra los ojos e imagina que estás solo en tu cuarto, tus padres han salido un momento a hacer unas compras, no sabes qué hacer y aprovechas para poner tu música favorita muy alta lo que hace que te sientas muy contento e independiente; si sientes algo de ansiedad, levanta la mano derecha”. El terapeuta utiliza:
1. Exposición prolongada en imaginación para conseguir que el niño se habitúe a la situación temida.
2. Imágenes emotivas como respuesta inhibidora de la ansiedad.
3. Reforzamiento positivo en imaginación: la música refuerza la conducta de permanecer solo.
4. Desensibilización sistemática tradicional.
5. Práctica reforzada imaginaria.
