Se supone que todos estamos igual de evolucionados... cada ser adaptado a su ambiente.
Los peces avisales están más adaptados a vivir a 1 km de profundidad que nosotros.
Nuestra adaptación... es rara, rara... bueno... quizas no m´s que el sonar del murciélago... o las descargas eléctricas de la raya eléctrica (como el emperador de Star Wars!!).
El chimpancé y el orangután (creo que el orangután también) se reconoce en el espejo el y algunos gorilas.
Los chimpancés han mostrado características que utilizamos como reductos de humanidad... Que si somos inteligentes... que si tenemos pulgar... qu si sólo nosotros tememos cultura... (los chimpancés tienen cultura... inventan cosas y las transmiten vía no genética, hay artículos y libros publicados, unos cuantos).
Cada vez nos cuesta más defender nuestra singularidad de forma cualitativa. El problema es que si deja de ser cualitativa... también deja de ser singularidad... y eso no nos mola mucho. Es normal... somos humanos.
Respecto a los robots... ¿porqué no? ¿Qué lo impide realmente?
Hasta ahora la inteligencia artificial ha fracasado. Pero la línea actual según tengo entendido es imitar “lo mal” que lo hacemos. Utilizamos soluciones simples y locales de forma masiva, de las que surgen patrones de comportamiento complejos.
Se ha conseguido explicar el movimiento de las bandadas de pájaros desde esa perspectiva. Es decir, las típicas explicaciones psicológicas eran... pues el primero sigue al líder (pero como lo ve? Etc...), cosa que hacía la explicación mística. Pero, si al grupo le aplicas do sencillas reglas:
Sigue al de arriba y al de enfrente.
Si te acercas demasiado, retírate.
Y eso se ejecuta en un simulador a la vez (simulación basada en agentes)... cada puntito... se mueve... sí, casi exactamente como una bandada de aves real... y reacciona a objetos... técnicamente igual...
Parece ser que el paradigma actual de investigación en inteligencia artificial va en dirección a la vida artificial, simular los procesos vivos para entenderlos.
La explicación tal vez no este en las neuronas, o en los chips, si no en como la información se relaciona. El truco de lo que veía Mendel... se ha explicado con la estructura de ADN... que aquello era ácido desoxiribonucleico... era sabido y resabido... ¿y qué? Y el cerebro es agua en su mayor parte...
El Aibo (Sony lo dejo de comercializar en 2003), aprendía e interactuaba, mostraba emociones... simuladas...
http://es.wikipedia.org/wiki/Aibo
Y si los humamos tambien “simulamos” las emociones. Yo no me asusto en un acto de voluntad. Ni siento afinidad, ni preocupación como fruto de mi decisión vulcaniana (Sr Spook –Star Trek-).
Imaginemos un robot... muy avanzado (no me imagino a los robots hablando de “evolucionado”), con cara indiferente asqueado de la vida robótica... y nosotros humanos intentando convencerlo que nuestro pensamiento es el “de verdad”... seguramente pondría su indicador de estado emocional en “si ya claro... lo que tu digas” (arqueando una ceja... al fin y al cabo estarían hechos a nuestra imagen y semejanza).
Creo que el Homo sapiens es uno de los animales con más músculos faciales... cual podría ser la razón adaptativa? (no creo que para pensar en el desierto).
Nos leemos la mente los unos a los otros con más facilidad de lo que admitimos. Incluso tal vez, la clave de graves enfermedades mentales, tal como la esquizofrenia esté precisamente en un fallo en ese módulo de sofware, que evidentemente tiene un soporte de hardware).
Un ejemplo y lo dejo ya... si el windows no me va bien... puedo coger... le arranco media RAM... Algunos programas gráficos de “representación gráfica” no me los carga (los 32.000 colores), pero total... con 256 la cosa tira casi igual... ya el windos más o menos ya me tira... ergo... el problema del Windows era empíricamente de la RAM... (aplausos y ovaciones para el informático lumbreras –por cierto al de las lobotomías le dieron el premio Nobel con ese mismo razonamiento...).
Evidentemente, por ahora no hay nada mejor... por ahora... tal vez, toda esa ciencia ficción nos descubra cosas que ahora nos resultan increíbles.
En mi humildísima opinión y en mi ignorancia, si tuviera que hacer una apuesta para entender la mente human y así también la “enfermedad mental” en estas líneas... tal vez la psicología tenga delante de sus narices las herramientas para dar con las respuestas a sus centenarias preguntas pero no se de ni cuenta (acomplejada y mirando embobada a la biomedicina).