Hello Encarni!
A ver si esto q t pongo a continuación, te aclara algo...
Si no...mañana más despejadita, intento ponértelo con mis palabras...
-Diversos autores como Reiss (1976), Campbell (1986), Wynne (1981), han investigado sobre desviaciones o trastornos en la comunicación de los padres y familiares de esquizofrénicos. De hecho, el concepto
comunicación desviada (C.D.) fue desarrollado por Wynne y Singer desde los primeros años de la década de los 60, a partir de la observación de que en las familias de esquizofrénicos se dan unos patrones de comunicación fragmentados y notablemente alterados. Formularon la hipótesis de que tales estilos desviados de comunicación inducen el desarrollo de un pensamiento y una capacidad de comunicación alterados en los hijos susceptibles.
Efectivamente, numerosos estudios descriptivos han demostrado que la C.D. de los padres se asocia de forma significativa con la esquizofrenia en alguno de sus hijos, lo cual, obviamente, no implica una relación causal. La C.D. podría ser simplemente el resultado de vivir con un miembro familiar seriamente afectado o psicótico. Los resultados de dichos estudios parece que muestran una correlación entre la C.D. alta de los padres y el bajo nivel de funcionamiento del hijo. Por otra parte, también se dice que la C.D. estaría presente antes de la aparición de los síntomas de la esquizofrenia.
En definitiva, la C.D. parece medir diferentes aspectos de las relaciones familiares y se asocian con el desarrollo de un trastorno del espectro esquizofrénico. Y está referida a las conductas de comunicaciones vagas, tangenciales, confusas y carentes de significación, que han sido identificadas en las familias con un miembro diagnosticado de esquizofrenia. Ahora bien, es dudoso que la C.D. sea un factor precipitante del episodio esquizofrénico, ya que puede aparecer en la familia a posteriori como respuesta a la interacción diaria con el miembro esquizofrénico.
-Otro constructo familiar de vigencia actual que se relaciona con los trastornos familiares y el curso de la esquizofrenia es la llamada
emoción expresada (E.E.).
El índice de E.E. resulta de la medición combinada del número de comentarios críticos, hostilidad y sobreimplicación emocional que presenta la familia hacia el miembro esquizofrénico. La E.E. parece ser una importante variable medidora del curso de la esquizofrenia y un importante predictor del número de recaídas de los pacientes, incluso cuando dicha variable se evalúa en fases posteriores al episodio agudo esquizofrénico.
Vaughn (1981) ha definido el concepto de E.E., sustentándolo en cuatro características:
a) Intromisión.
b) Enfado, tensión y ansiedad.
c) Culpabilización del paciente.
d) Intolerancia a los síntomas y al deterioro; desengaño y resentimiento porque el paciente no responde a las expectativas; y presión sobre él para que modifique su comportamiento.
Brown y cols. (1958, 1962) advirtieron que el medio al que retornaba el enfermo esquizofrénico tras el alta hospitalaria influía en las tasas de recaídas subsiguientes (entendiendo por tal la rehospitalización, o el incremento en la psicopatología, fundamentalmente).
Estudios posteriores de Brown y cols. (1972) demostraban que las recaídas eran más frecuentes en pacientes que regresaban al seno de familias con una puntuación de alta E.E., frente a los de baja E.E., de tal forma que este efecto negativo era apreciable particularmente cuando el contacto cara-a-cara con el familiar de alta E.E. era superior a 35 horas semanales.