Me gustaría aclarar varios temas que creo que se están llevando al extremo:
- El hecho de que un tratamiento psiquiátrico no funcione en una persona y se pase a probar con otro, y si no, con otro, no quiere decir que no se sepan los mecanismos de acción de los diferentes fármacos. Éstos son conocidos, lo que la psiquiatría desconoce aún es cómo seleccionar el tratamiento adecuado a cada persona a priori.
Se conocen ciertos tipos de enfermedades mentales que suelen responder a ciertos tipos de fármacos (p.ej. la depresión atípica suele responder mejor a los ISRS, o ciertos tipos de esquizofrenia a ciertos antipiscóticos), pero no hay una fórmula mágica para todo.
También se debe tener en cuenta el historial de enfermedades del paciente, el hecho de que algún familiar haya sufrido la misma enfermedad también orienta el tratamiento.
Así es el protocolo habitual de actuación es comenzar el tratamiento con el fármaco que se cree que será más efectivo en ese caso, darle un tiempo para que actue, si no funciona, pasar al siguiente, etc. También es habitual combinar fármacos que en muchos casos pueden tratar mecanismos neurológicos distintos, y tener más eficacia que cualquiera de los dos por separado. Evidentemente, hay casos que no responden a ningún tratamiento conocido. Es lógico que se intenten probar distintos tratamientos, puesto que no todos respondemos igual, y eso no significa que nos traten de cobayas; se busca el tratamiento individualizado.
En psicología es habitual oir a gente que ha pasado por diferentes tipos de terapia y distintos terapeutas hasta que encuentra la terapia que le va y el terapeuta que le "encaja". Yo con mis conocimientos tengo claro que cuando necesite ir a terapia, no lo haré a ciertos tipos de terapias porque se que no me van a ir bien, pero la gente de la calle no tiene conocimientos de las diferentes psicoterapias, y por desgracia, cuando una no les va bien, nos tachan a todos de inútiles.
Eso no quiere decir que una terapia sea más eficaz que otra (o no al menos como algo generalizable, ya conocemos las diferencias en eficacia de las psicoterapias) ni que no sepamos cómo funciona la terapia.
Creo que aquí son totalmente comparables psicología y psiquiatría, y no deberíamos criticar cosas que nos pueden atribuir ellos a nosotros.
- Decir que los psicofármacos son en gran parte placebo me parece una burrada. La mejoría de la salud mental en las últimas décadas se la debemos a ellos, nos guste o no. Son necesarios en una gran mayoria de casos, y ayudan a muchísima gente a poder llevar una vida normal, algo que nos guste o no, no siempre es posible con la psicoterapia en solitario.
El problema, según yo lo veo, es que a los humanos nos gustan las cosas fáciles, y si tenemos un problema vital y nos ofrecen tomarnos una pastillita y encontrarnos mejor, o seguir una psicoterapia durante meses o años (teniendo que currar, encima, poniendo de nuestra parte!!) pues está claro que solemos elegir el camino fácil.
Mucha gente con pequeñas dificultades cotidianas quiere que le den pastillas para no enfrentarse a sus problemas, y algunos médicos prefieren dar pastillas para que la gente no se rebele, no se queje más, y por supuesto, también confiando en el papel del placebo que supone saber que uno está medicado. A veces las dosis que se dan en psiquiatría son mínimas, pero el hecho de saberse medicado para ser más feliz convierte a la gente en más feliz. Poder de la mente, claro, pero es que la psiquiatría también se ocupa de la mente, compartimos terreno.
- Para terminar, el famoso estudio del prozac=placebo... pues habrá que ponerlo en cuarentena. Por lo que he podido leer, es un metaanálisis, que ya me da que pensar que si está la estadística de por medio, podemos concluir lo que queramos. También habrá que replicarlo, no se puede tirar por tierra la eficacia de los ISRS por un estudio contra los miles que hay a favor; es bien conocido en psiquiatría que son más eficaces los tricíclicos en depresiones, de hecho suele ser el tratamiento de elección a nivel hospitalario, aunque a nivel de consulta privada, se eligen los ISRS por sus menores efectos secundarios. Y otro tema, es que habla de la eficacia en depresiones leves; como explicaba en el párrafo anterior, las depresiones leves quizás no deberían medicarse, pero entiendo la posición de los médicos, y que la gente lo prefier.
Por supuesto que aquí entra el papel del placebo, pero por favor, no nos olvidemos del estudio de Eysenck acerca de la efectividad de la psicoterapia, no nos distanciaba mucho a la psicoterapia del placebo.
Concluyendo, que me estoy pasando de escribir, que quede claro que soy psicóloga, creo en la psicoterapia y su utilidad, pero no creo que nuestro futuro pase por derribar a la psiquiatría (cosa harto difícil), sino por aunar fuerzas. Hay numerosos psiquiatras que recomiendan a sus pacientes que vayan al psicólogo, especialmente cuando ven que son trastornos leves que no deberían medicarse.
Creo que el reto de la psicología pasa por darnos a conocer por la gente, los psiquiatras nos conocen, saben de nuestra utilidad (en gran parte, claro), pero la gente ve más facil (y tiene más fácil) ir al psiquiatra y tomar una pastilla que llevar adelante una psicoterapia.
Utópicamente, creo que ya me he retratado en otros temas, abogo por la unión psiquiatría+psicología, que espero que mis nietos puedan ver.
